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Fallece Pepa Fuego, la sportinguista que a los 87 años cumplió su sueño de ir a El Molinón: "Era muy del Sporting; aquella visita le dio un impulso"

La popular hincha rojiblanca muere a los 89 años: "Su habitación era un templo del club"

VÍDEO: Fallece Pepa Fuego, la sportinguista que a los 87 años cumplió su sueño en El Molinón: "Era muy del Sporting; aquella visita le dio un impulso"

LNE / Chus Monteserin

Andrés Menéndez

Andrés Menéndez

La luz de Pepa Fuego se apagó ayer, miércoles. Tenía 89 años. Y hace apenas dos vivió uno de los mejores días de su vida visitando El Molinón. La popular y querida aficionada del Sporting de Gijón deja un vacío enorme entre quienes la conocieron y entre quienes, sin saberlo, se emocionaron con su historia. No la olvidarán ni en Tuilla, su localidad natutal, donde era muy querida, ni en ningún rincón donde late el corazón del club rojiblanco, su equipo del alma. Se va Pepa, pero su huella permanece. Y su historia queda.

Rebe, no me quiero morir sin ver al Sporting. Sin ir a El Molinón”, le confesó un buen día Josefa Fuego a Rebeca Paredes, la animadora sociocultural de la Residencia ERA en el centro de Laviana. Y, en realidad, mucho más que eso; fue un apoyo incondicional en los últimos años de vida de “Pepa”, como la conocían todos. Rebe movió Roma con Santiago, “tiró de contactos” para hacer posible aquella petición. “Mandamos un correo electrónico al Real Sporting. Los primeros días no pudimos contactar. Al final, a través de algún contacto, nos contactó Joaquín Alonso. Él nos escribió. Le mandamos un correo contándole la historia de Pepa. Ahí contactó con nosotros Manu Carriles. Pepa lo adoraba. Ella entendió que a través de él y de Paula Martín pudo cumplir su sueño".

A Pepa, que la vida le había dado unos cuantos disgustos —se vio obligada a cuidar sola a sus dos hijos, a los que tuvo que enterrar por distintas fatalidades—, aquella visita a El Molinón para ver a su Sporting le dio luz. “Tuvo una vida de mucho trabajo. Sacó adelante sola dos hijos. Siempre con esa sonrisa. Ella era así. Todo lo llevaba con una energía y un tesón. Ese era su lema de vida”, explica Rebeca. “Para ella conocer El Molinón fue un impulso importante. Su habitación era un templo del Sporting. Era muy del Sporting. Y ella, cada mañana, se levantaba y hacía la cama, ordenaba banderas y bufandas. Ella contaba que había ido con 6 años, pero sus recuerdos eran difusos. Su cara cuando se vio allí con el campo vacío dijo ‘ya’. Parecía que era lo que ella quería. Se sintió como una reina”, recuerda Rebeca. La visita a El Molinón se produjo el 12 de mayo de 2024, con motivo del partido Sporting de Gijón–Andorra, que terminó con victoria rojiblanca por 5-2. Pepa se emocionó y vibró con cada gol desde la grada. Tras el encuentro, recibió la visita de Nacho Méndez, Dani Queipo y Guille Rosas.

Pepa acudió al campo junto a Mari Ángeles García Álvarez —de 94 años—, interna en el centro del Quirinal, en Avilés. El departamento de comunicación del Sporting grabó la visita de las dos mujeres a El Molinón. “Tengo muchos nervios”, reconocía Pepa en un vídeo inolvidable. “De Tuilla, como David Villa. Vecín mío... Tuilla ye mi pueblín. Cuenca del Nalón; la mejor que hay pa picar el carbón”, decia una Pepa pletórica. “Cuando entró al campo, aún vacío… estaba emocionadísima”, cuenta Rebeca.

Las imágenes de emoción de aquellas dos mujeres y la bonhomía de Pepa dejaron una huella profunda en el sportinguismo y en el propio club, que se volcó con ella; la invitó a hacer un tour por El Molinón, donde conoció a Juan Otero, con quien estableció un vínculo muy especial, además de fue al palco presidencial para ver el derbi asturiano, y también a Mareo.

La anécdota con Otero

Rebeca recuerda una anécdota divertidísima: “Otero le dijo: ‘¿Pepa, sabes de dónde soy yo?’. Y ella dijo entre risas: ‘Qué sé yo, de por ahí pa allá’. Y él dijo: ‘No, de Colombia’. Y Pepa contestó: ‘¡Como Shakira!’”. El miércoles, el propio Juan Otero trasladó su pésame en redes sociales. También lo hizo el Sporting, que recordó a Pepa como “un ejemplo de ir siempre hacia delante, de valores… y de sportinguismo. Y de Tuilla, muy de Tuilla. Tu Sporting te echará de menos”. Su recuerdo permanece en el vestuario y en la grada. Ahora, el club quiere dedicarle en El Molinón el triunfo del domingo ante la Sociedad Deportiva Huesca.

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