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El punto de penalti firma las tablas en Albacete y deja inconformista al Sporting (1-1)

Dubasin empata el partido desde los once metros después de la pena máxima anotada por Jefté

El Sporting firmó un gran arranque, se diluyó antes del descanso y mereció la victoria en la segunda parte

El Sporting mostró sus dos caras sobre el Carlos Belmonte, donde firmó el empate ante un Albacete que se adelantó desde el punto de penalti por mediación de Jefté. En la segunda parte, Dubasin igualó el marcador también de pena máxima. Los rojiblancos firmaron un gran comienzo, pero se diluyeron al cuarto de hora ante un conjunto local que ganó presencia en el campo. El descanso volvió a ser un punto de inflexión y el Sporting gozó de ocasiones que le llevaron a anotar y sumar un punto que lo coloca con 40 puntos y, de nuevo, al borde del play-off.

Albacete
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1 1
Sporting de Gijón
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1-0, min. 45+4: Jetfté de penalti. 1-1, min. 78: Dubasin de penalti

Alineación Albacete

Mariño (1); Lorenzo (1), Javi Moreno (0), Javier Villar (0), Vallejo (1), Jogo (2); Meléndez (1), Agus Medina (2), Pacheco (2); Puertas (1) y Jefté (2).

CAMBIOS

Lluis López por Javi Villar, min. 64. Álex Rubio por Puertas, min.64. Obeng por Jefté, min. 64. Fran Gámez por Lorenzo, min. 74. Valverde por Javi Moreno, min. 84

Alineación Sporting de Gijón

Yáñez (1); Guille Rosas (2), Pablo Vázquez (1), Diego Sánchez (1), Brian Oliván (0); Nacho Martín (1), Manu Rodríguez (2); Dubasin (3), Gelabert (1), Corredera (2); y Ferrari (1).

CAMBIOS

Gaspar (2) por Ferrari, min. 59. Pablo García (1) por Oliván, min. 72. Queipo (1) por Nacho Martín, min. 72. Justin (s.c.) por Gelabert, min. 88.


Sergiu Claudiu Muresan (Comité valenciano) amonestó al local Javi Moreno.

Carlos Belmonte ante 12.633 espectadores con presencia de más de un centenar de sportinguistas.

La victoria ante el Huesca llevó a Borja Jiménez, que vio el partido desde una cabina, a tocar lo mínimo el once inicial. El único cambio llegó forzado por la lesión de Cuenca y la recuperación de Pablo Vázquez, pareja en la zaga con Diego Sánchez. Se mantuvo la modificación que realizó el técnico abulense al descanso de la pasada jornada, dejando a Corredera de enganche por detrás del punta y llevando a Gelabert al costado izquierdo, aunque en faceta ofensiva apareció por dentro para combinar.

El Albacete, asentado en el 5-3-2 y con rostros conocidos como el de Diego Mariño que provocó el primer susto en la parroquia local al escapársele un control en el primer minuto bajo la presión de Ferrari que no logró robarle el balón. Demostraban los rojiblancos una nueva imagen en los primeros minutos del encuentro, jugando más en campo contrario y queriendo llegar con rapidez al área del Albacete que gozó de la primera gran ocasión con un córner ensayado.

La respuesta llegó con Dubasin que recibió de Guille en el área y encañonó a portería con la mala suerte que por el camino, el esférico se encontró a Ferrari en fuera de juego. En el rebote, el Pingüino batió a placer a Mariño, pero Muresan Muresan señaló la infracción.

Recordando sus años como jugador del Albacete, Dubasin fue un incordio constante en los primeros minutos aprovechando los huecos que el carrilero Jogo, alegre al sumarse al ataque, iba dejando a su espalda. También se unió Guille con un disparo con la zurda que se fue desviado. La verticalidad rojiblanca intentaba ser aplacada por un Albacete que volvía a sufrir por su costado izquierdo en donde Ferrari notó una falla para colarse. Nuevamente, el disparo se fue lejos de la portería de Mariño.

El Sporting, sin control del partido

El Alba, lejos de amedrentarse ante los envites rojiblancos, salía con fuerza en cada robo de balón. El Sporting, con el paso de los minutos fue olvidando el comienzo arrollador, para dejarse llevar por la iniciativa de los locales, que encerraron poco a poco a los rojiblancos. El balón parado y los centros laterales fueron las armas de los locales sin encontrar portería.

El ambiente en el Carlos Belmonte, enrarecido en cada choque por las polémicas arbitrales previas, tuvo su cenit con una caída de Pacheco dentro del área rojiblanca. En una jugada de suma fragilidad rojiblanca y de continuos rebotes, el balón quedó muerto en el área y la inocencia defensiva de Ferrari, en su intento de despejarlo, acabó llevándose por delante a Pacheco. Pena máxima que Muresan Muresan confirmó desde el monitor. Jefté firmó el primero del partido en un balón que se le escapó a Yáñez por debajo del brazo. Jugadores a vestuarios y el Sporting a remontar el marcador.

Borrón y cuenta nueva

La reanudación mostró un punto de inflexión para el Sporting. Primero, Manu Rodríguez con un disparo lejano en su nueva faceta de cañonero y, acto seguido, en una extraña jugada por la que el partido se paró varios minutos. Un horroroso pase de Villar a Mariño, que se metía en la portería, llevó al guardameta a estirarse sobre la línea. Cesión clara y tiro libre indirecto en el borde del área pequeña.

El disparo de Oliván, a pase de Corredera, se estrelló en un defensor. El lateral, desaparecido en la primera parte, volvió a tener en sus botas el empate con una segunda oportunidad. Corredera dividió, Gelabert caracoleó dentro del área y Oliván se llenó de balón con un remate potente pero sin dirección. Minutos antes, el Sporting había abierto las ventanas de cambio dando entrada a Gaspar por Ferrari, cuyo puesto lo pasó a ocupar Dubasin. Por un pelo no enganchó el nuevo ariete un centro lateral. Con esta modificación, Gelabert pasó a banda derecha.

Un insistente Sporting gozó de una nueva ocasión. Corredera, volcado al perfil derecho puso un gran balón que remató alto y casi sobre la línea Gaspar. Álex Martínez metió más madera con la entrada de Queipo por Nacho Martín y el equipo siguió machacando con insistencia.

Una nueva pelota colgada de Gaspar y que buscaba a Dubasin, dio como premio un nuevo penalti, en este caso para los rojiblancos. En una de sus especialidades, el Pingüino pugno con Javi Moreno en un baile de agarrones. El delantero cayó y Muresan concedió la pena. El que un día había sido héroe local, el Pingüino, igualó las tablas con un golpeo seco y a la derecha de Mariño. El luminoso señalaba el empate, pero sobre el campo, el Sporting se estaba viendo ganador.

Como si la modorra de la primera parte no hubiera existido, los rojiblancos mostraban su mejor cara para enfocar los últimos diez minutos de partido. Sin embargo, el tanque de gasolina no dio para más y los cambios no surgieron mayor efecto. Sporting y Albacete firmaron las tablas.

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