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Crónica de otra decepción: las claves del fracaso deportivo del Sporting de Gijon

El club rojiblanco se queda sin objetivos deportivos tras completar una temporada muy gris de principio a fin en la que solo estuvo en play-off cinco jornadas

EN IMÁGENES: El Sporting cae derrotado en el último minuto ante el Burgos en El Plantío

EN IMÁGENES: El Sporting cae derrotado en el último minuto ante el Burgos en El Plantío / JUAN PLAZA

Andrés Menéndez

Andrés Menéndez

Gijón

A falta de nada más y nada menos que veintiún puntos en juego, la temporada del Sporting se puede dar por finiquitada. El play-off ha sido más un sueño, que ya de por sí suena duro para el tamaño de la institución, que una realidad. De hecho, el equipo solo ha estado en cinco jornadas de 35 entre los seis primeros clasificados (de la 1 a la 4 y la 11). La gris temporada del club gijonés (14 victorias, 7 empates y 14 derrotas) le mantendrá otro año más atrapado en el laberinto que es la Segunda División. Con esta, ya van nueve campañas seguidas. Y cuatro son bajo el gobierno de Orlegi Sports, que solo ha conseguido cumplir resultados deportivos en una de sus cuatro campañas (la 2023-2024, con Miguel Ángel Ramírez). Esta última ha sido especialmente delicada para el crédito de la organización, bajo mínimos. No solo por quedarse muy lejos de los objetivos deportivos. Sobre todo, porque se enfrenta ante un problema más severo aún ante la creciente desafección de la afición con su gobierno, cansada de que se encadenen malas campañas, pero más molesta si cabe ante la falta de tacto. Estas son las claves de un curso donde el Sporting ha vuelto a patinar.

La apuesta por Garitano. La sombra de Asier Garitano y su rol en el proyecto ha perseguido al Sporting durante toda la campaña. El técnico vasco se ganó por contrato renovar tras conseguir salvar al equipo en la campaña 2024-2025 con unos números sobresalientes. Los ejecutivos de la organización reconocieron el trabajo del técnico de Vergara para conseguir una salvación holgada después de llegar en un momento muy delicado. Y como es una máxima en el Grupo Orlegi, también le dieron fuerza en la planificación. Entonces, ya había directivos de mucho peso en Orlegi Sports que no terminaban de ver a Garitano como un técnico para un proyecto a medio plazo al apreciar que su perfil chocaba mucho con los que agrada en la organización, que prefiere rodearse de entrenadores muy jóvenes y con un ideario futbolístico más ofensivo. Esa falta de confianza se palpó en el ambiente en verano y, sobre todo, en el momento que se abogó por despedir al técnico tras caer en Castellón. Se produjeron movimientos discordantes.

Se respaldó a Garitano y se le dio confianza, pero un poco de puntillas. Nunca fue una apuesta ciega ni convencida, como fueron las de Miguel Ángel Ramírez y Rubén Albés. En una cumbre en Washington, Garitano pidió que se centrasen los esfuerzos en fichar a Gelabert, una idea compartida por los responsables deportivos, convencido de que el palentino iba a ser diferencial como mediapunta. La apuesta por Dubasin fue un asunto más del Orlegi. La dirección le concedió a Gelabert, aunque aquella operación implicó que el preparador tuviese que asumir la continuidad de Caicedo o la promoción de Amadou y tuviese que sobrellevar quedarse sin un lateral izquierdo (quería la continuidad de Cote) frente a un extremo. El ciclo de Garitano duró ocho jornadas, tras encadenar cinco derrotas seguidas (9 puntos de 24). La llegada de Borja Jiménez ha terminado con el tiempo suponiendo una ruptura importante con el ciclo de Garitano.

El fondo de armario. Las apuestas por Gelabert y Dubasin entre otras medidas– dejaron cojas otras demarcaciones. Una, la delantera: ni Caicedo ni tampoco Amadou ayudaron a aliviar la carga de Otero. Y Ferrari cayó lesionado. A la plantilla del Sporting le ha faltado profundidad y nivel. Hasta ocho jugadores han pasado del umbral de los 2.300 minutos en 35 jornadas.

Las lesiones. Los problemas físicos han golpeado a una plantilla ya de por sí muy justa. Aquí ha habido un punto de mala fortuna: las lesiones de larga duración de Mamadou Loum o Andrés Ferrari han sido accidentes. También han caído Andrés Cuenca o Nacho Martín, dos jugadores claves en la idea de Borja Jiménez. Y por el camino se han lesionado Rubén Yáñez, Manu Rodríguez...las áreas.

Las áreas han sido un tormento para el Sporting. El equipo rojiblanco ha competido en la mayoría de escenarios, pero siempre ha emitido síntomas de estar muy justo, cogido con pinzas, necesitando hacer partidos muy redondos para quedarse con los puntos. Los gijoneses se han desangrado en las dos áreas. Han recibido 44 goles en 35 partidos (1,25 por encuentro). Y aunque han marcado 45, han carecido de puntería en numerosos encuentros. La dependencia del acierto de Dubasin, Otero y Gelabert ha sido muy marcada. Sin relevos en la plantilla, la fatiga que han acumulado los tres atacantes ha dejado seco al equipo rojiblanco.

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