Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

En los orígenes de Andrés Cuenca: un viaje a los inicios en Córdoba del central del Sporting de Gijón

El zaguero de Adamuz regresa este domingo a Córdoba, donde fue capitán en benjamín y alevín: "Echo la vista atrás y me siento orgulloso", recuerda

Andrés Cuenca, con el Córdoba

Andrés Cuenca, con el Córdoba

Andrés Menéndez

Andrés Menéndez

Gijón

Toda una vida dedicada a un balón; ahora el fútbol le devuelve al lugar del que salió siendo un niño para perseguir sueños. "Echo la vista atrás y me siento orgulloso de dónde salgo y de quién soy. Son muchos recuerdos. Me lo pasé muy bien y son los que me han hecho despegar hasta donde estoy ahora". La frase de Andrés Cuenca, recogida el pasado verano en una entrevista en Córdoba Deportes, marca el hilo de un regreso con peso propio. Este domingo, el central del Sporting de Gijón, de 18 años, vuelve a Córdoba para jugar en El Arcángel, el estadio en el que empezó a imaginar su recorrido.

Nacido en Adamuz, a unos 70 kilómetros de la capital, su historia futbolística arranca muy cerca de ese escenario. Sus primeros pasos los dio en el C.D. Avejoe y posteriormente en el Villafranca C.F., ambos en categoría prebenjamín, antes de incorporarse al Córdoba CF en benjamín de primer año. Allí permaneció tres temporadas completas —benjamín de primer y segundo año y alevín de primer año— en una etapa que resultó decisiva tanto por continuidad como por aprendizaje. En aquel equipo ya sobresalía con claridad. Zurdo, espigado, rubio, alto, con gran salida de balón, era el capitán y el futbolista más destacado de aquella generación del Córdoba.

Durante esos tres cursos coincidió con Manolo Aguilar, figura clave en su evolución. No solo por el seguimiento, sino por una decisión que terminaría marcando su carrera. Hasta entonces, Cuenca actuaba como mediocentro, pero Aguilar optó por retrasar su posición al eje de la defensa. "Llegué al Córdoba y en uno de mis primeros entrenamientos, de aquella el Córdoba aún entrenaba en el Guadalquivir. Me puso de central y estaba un poco ‘canteado’… pero mira ahora. Él confió en mí para ese puesto", recordaba el propio jugador sobre aquel cambio.

El propio central ha subrayado en distintas ocasiones la importancia de ese técnico en su desarrollo. "Fue un entrenador y una persona excepcional. Me ayudó muchísimo: sigo manteniendo el contacto con él", explicaba.

Tras su salida de Córdoba, su progresión continuó en el Sevilla FC, al que se incorporó en alevín de segundo año. Un curso después, su participación en el torneo Liga Promises —especialmente en un partido entre el Sevilla y el FC Barcelona— terminó de situarlo en el radar azulgrana. En ese encuentro se midió a futbolistas como Pau Cubarsí, Lamine Yamal, Marc Bernal o Xavi Espart, que poco después serían también sus compañeros en la cantera culé. Aquella actuación terminó de convencer a Jordi Roura y Sergi Altimira, que impulsaron su fichaje por el club azulgrana. Su incorporación al FC Barcelona en categoría infantil de primer año supuso el paso definitivo en su salida de casa siendo todavía muy joven. Ahora, años después, el fútbol le devuelve a Córdoba, al lugar donde empezó todo.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents