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La opinión de Josu Uribe: el mejor Sporting

Sobre el buen partido ante el Almería

Los jugadores del Sporting, al finalizar el partido ante el Almería.

Los jugadores del Sporting, al finalizar el partido ante el Almería. / Marcos León

Jornada 41 de LaLiga Hypermotion en El Molinón, con la visita de la UD Almería como último rival de la temporada en Gijón. El partido dejó el botín de los tres puntos a un Real Sporting que firmó uno de sus mejores encuentros como local. El equipo andaluz se jugaba su última bala para conseguir el ascenso directo, pero, sobre todo, tenía algo muy importante que conservar: la tercera posición, clave para disponer del factor campo y salir favorecido en posibles empates durante el play off. Esa plaza solo la mantiene porque Las Palmas y Málaga fueron incapaces de resolver sus partidos como locales.

Los almerienses firmaron una primera parte lamentable e indigna de un equipo que se jugaba tanto. Una auténtica ruina colectiva, más aún tratándose, individualmente, de uno de los mejores grupos de la categoría. Su estructura habitual fue un 1-4-2-3-1, con la única variación de utilizar a un jugador más específico de banda, como Morcillo, en detrimento de un perfil más cercano al delantero, como Baptistao. Un doble pivote muy físico, con Lopy y Dzodic, buscaba dar libertad a jugadores de tanto nivel como Arribas y Embarba, junto a su referencia De la Fuente. Pero el plan de partido no solo no funcionó, sino que se vio superado por todos los lados.

Fue un equipo sin ritmo defensivo ni ofensivo, sin fuerza para ganar duelos y espacios al rival y sin fútbol para poner en aprietos al conjunto local. En el Real Sporting sorprendió la inclusión de Cuenca en el sector izquierdo de la línea defensiva, buscando una buena salida de balón y defender siempre con tres centrales en las transiciones del rival, dejando la profundidad de esa banda a Gaspar y a las apariciones de algún centrocampista.

En la banda derecha, el ataque y la profundidad correspondieron a Guille. En el centro del campo, el equipo acumuló hasta cuatro centrocampistas con capacidad tanto para robar como para jugar. La parcela ofensiva quedó para el jugador más completo y determinante de toda la temporada: Otero. Magnífico rendimiento en goles y asistencias, pero, sobre todo, enorme aportación al juego, tanto con balón como sin él. Fue la mejor primera parte de toda la temporada de los rojiblancos, con un ritmo de juego y una intensidad ofensiva y defensiva enormes ante un muy buen equipo que se jugaba muchísimo.

Un Sporting con profundidad y mucho juego interior. Un Sporting con una capacidad altísima para robar el balón y darle continuidad al juego. Un equipo que hizo dos goles y pudo hacer más, pero, sobre todo, un equipo con mucha identidad, que superó a su rival de arriba abajo. En la segunda parte, los visitantes introdujeron tres cambios y dieron un claro paso adelante en busca de un gol que les metiera en el partido. El equipo local se replegó más, protegiendo sus espacios para intentar transitar a la espalda del rival, pero sin sufrir en exceso ante un conjunto que ofreció un rendimiento impropio de uno de los mejores planteles de LaLiga Hypermotion.

Al gol de De la Fuente, que puso algo de emoción al partido, respondió una acción extraordinaria de Álex Corredera, que terminó con un remate de Vázquez para cerrar definitivamente el encuentro. Hay que destacar el rendimiento de la pareja Corredera-Smith. Se complementan de manera extraordinaria en todas las fases del juego y dan un equilibrio brutal al equipo. Cuando Gelabert juega por dentro y puede recibir para acelerar el juego y asistir a sus compañeros, el equipo crece como la espuma.

También merece mención el rendimiento brutal de tres jugadores a lo largo de la temporada: Guille, Corredera y Otero. Los tres han completado un gran trabajo, unido a una enorme regularidad. No me gustaron ni el momento ni las formas elegidas por Borja Jiménez para comunicar su decisión, aunque siempre desde el respeto a la misma. Creo también que el Real Sporting debería haber esperado una semana más para introducir a su nuevo técnico en el día a día del club.

El Real Madrid ya tiene técnico para sustituir a Arbeloa, pero no lo expone públicamente hasta final de temporada, aunque seguro que ya está trabajando en el nuevo proyecto. Son códigos que quizá en los despachos no sean importantes, pero quienes estamos en el verde los valoramos mucho.

Son exposiciones innecesarias en tiempo y forma que un club centenario como el Real Sporting de Gijón debe saber manejar. De estas cosas, expresidentes como Vega-Arango o Viejo Feliú podrían dar un máster sobre cómo hacer grande a un club pequeño. Lograron construir un gran equipo en una entidad modesta a base de mucho trabajo y de cuidar los detalles más nimios, que a veces son enormes e importantes para hacer del Real Sporting uno de los grandes de nuestro fútbol en aquellos momentos.

La eliminación del Sporting B el domingo en la primera eliminatoria de ascenso vuelve a demostrar la necesidad de un giro radical en el funcionamiento de Mareo, al no cumplirse ni los objetivos formativos ni los competitivos que demanda una inversión tan grande. La culpa ahora será de Samuel y su staff… pero no es verdad. Hay muchas cosas que corregir y profesionalizar en Mareo, como exige el fútbol profesional.

Hay que recuperar a los mejores profesionales, darle un estatus de alto rendimiento, recuperar una correcta captación y formación, y volver a los valores que siempre han dado resultado en la Escuela de Fútbol de Mareo. Ahora llega el cierre de la temporada rojiblanca en Granada, antes de comenzar las vacaciones y empezar a trabajar en la construcción de un buen proyecto.

Esperemos que el equipo mantenga el nivel y la intensidad que tuvo el domingo en El Molinón y cierre la temporada con un magnífico partido. Igual hay que llevar dos entrenadores: uno en el banquillo y otro en el palco, para que los guajes muevan el culete… Cosas del fútbol, amigos.

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