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Al Sporting le falta rodaje: descafeinado empate ante un Sabadell que falló un penalti (0-0)

Rahmani envió fuera una pena máxima cometida por Gularte en los primeros compases del encuentro

Los de Larcamón apenas sumaron ocasiones y sufrieron la lesión de Guillamón a los dos minutos de entrar al terreno de juego

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Descafeinado comienzo de liga del Sporting que dejó frío a un repleto Molinón con un planteamiento al que todavía le falta rodaje. Los de Larcamón apenas sumaron ocasiones en ataque ante un Sabadell que entró al partido en tromba y pudo llevarse la victoria desde el punto de penalti. Rahmani envió fuera una pena máxima cometida por Gularte. El empate supo a poco frente a un recién ascendido y el balance deja un punto y la lesión de Guillamón que se fue del terreno de juego a los dos minutos de entrar.

Sporting
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0 0
Sabadell
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Alineación Sporting

Yáñez (2); Gularte (0), Pablo Vázquez (1), Diego Sánchez (1); Guille Rosas (2), Iosifov (1); Manu Rodríguez (1), Corredera (1), Gelabert (1); Sarco (1) y Otero (1).

CAMBIOS

Guillamón (s.c.) por Sarco, min. 62. Konrad (2) por Iosifov, min. 62. Pablo García (1) por Guillamón, min. 64. Duñabeitia (1) por Gularte, min. 83. Nacho Martín (1) por Manu Rodríguez, min. 83.

Alineación Sabadell

Fuoli (1); Óscar Sanz (1), Edgar (1), Bonaldo (2); Ripoll (2), Codina (1); Urri (2), Quadri (1), Pere Pons (1); Priego (1) y Rahmani (0).

CAMBIOS

Moreno (1) por Priego, min. 63. Gioacchini (1) por Rahmani, min. 63. Eneko Aguilar (1) por Pere Pons, min. 74. Catala (1) por Codina, min. 84.


Abraham Dominguez (comité andaluz) amonestó a Manu Rodríguez, por los locales y a Óscar Sanz, Quadri y Gioacchini por los visitantes.

El Molinón, ante 24.601 espectadores

El primer once de Larcamón dejó sorpresas y confirmaciones. Las sorpresas llegaron en el centro del campo, donde Guillamón fue al banquillo mientras que Manu Rodríguez partió junto a Corredera. Las certezas se confirmaron con un primer once con tres centrales, Gularte, Pablo Vázquez y Diego; dos carrileros para Iosifov y Guille y un trío atacante con Gelabert, Otero y el estreno de Sarco.

No mentía Ferrán Costa, técnico del Sabadell y el más joven de la categoría, cuando en la previa mencionaba que no tenían miedo a la categoría. Ante un Sporting que quería construir poco a poco, los primeros minutos de presión arlequinada descolocaron a los rojiblancos, incapaces de abandonar su parte del campo ante el agobio visitante.

El arranque en tromba que esperaba el sportinguismo, volcado en la primera gran jornada de la temporada, se esfumó en menos de tres minutos ante un cuadro visitante que presentó un planteamiento similar al rojiblanco pero, de primeras, más afinado.

Entre los nuevos, al primero que se le vio fue a Iosifov en tareas defensivas, tapando un centro de Ripoll. El Sabadell siguió con su plan de llegar y golpear. Primer Urri desde fuera y luego Codina asustando con el centro. Lo poco que dejó en el arranque los de Larcamón fue la intención de salir jugando, frustrada en todo momento, y las ganas de salir rápido en ataque. Con balón desde Yáñez, el equipo se incrustó en su área a excepción de Otero, Sarco y Iosifov, esperando el envío en largo para retar cada uno a su par en campo abierto. Imposible.

Si pintaba feo el comienzo, Gularte se encargó de empeorarlo. Primero, perdiendo un balón en su campo para que Pere Pons golpeara desde fuera, con resultado de córner y luego, en el lanzamiento del balón parado, realizando un penalti que Edgar, con esmerada gesticulación, ayudó al árbitro a pitarlo. Trece minutos y ya había drama en El Molinón. Rahmani fue el encargado del lanzamiento, pero ante un graderío indignado, se vino abajo enviando el balón fuera.

La realidad invadió el estadio y tanto jugadores como aficionados aterrizaron de nuevo a la “Hipertensiones”. El Sporting despertó y empezó a dejar detalles de mejora. Iosifov llegando a línea de fondo para colgar a Otero, Guille tirando de raza con una diagonal en conducción y rematando cerca del palo o Sarco girándose en el centro del campo para dividir y abrir a Iosifov que golpeó con fuerza, pero sin fortuna, al cuerpo del portero arlequinado.

Sin embargo, mientras que los de Larcamón tenían que madurar la jugada, los de Costa aprovechaban los envíos a la espalda de Gularte y Diego para seguir haciendo daño. Yáñez se esforzó ante Quadri en una más de los visitantes. Los primeros 45 minutos de puesta de largo dejaron un sabor agridulce y casi de alivio al ver que el marcador no se había movido.

Pese a las malas sensaciones, Larcamón no movió el banquillo y el Sporting logró asentar el encuentro y calmar la electricidad del Sabadell. Seguían faltando finura en las combinaciones, pero la imagen era otra. Manu Rodríguez logró algo que se antojó imposible en la primera parte, golpear desde fuera y el Sporting pasó a instalarse en el balcón del área rival. Gularte y Pablo Vázquez ya no enviaban en largo desde su área esperando una genialidad de los atacantes, sino que pasaban en raso y con ventaja en campo contrario.

La grada reconocía el cambio y el Sporting ganó en moral. El primer “uy” a coro de la 2026-27 lo provocó la cabeza de Otero a centro de Gelabert. Se sumaron desde el banquillo Guillamón y Konrad y con ilusión se recibieron los cambios, pero el silencio reinó en el municipal gijonés cuando el centrocampista, tan solo dos minutos después de saltar al campo, pedía el cambio al notar una molestia. Pablo García al campo y Konrad adelantaba su posición junto a Otero.

Que ganas de jugar tenía el americano. Dos desmarques al espacio, una falta provocada y una carrera en largo tras un gran pase de Gelabert que le puso en el mano a mano fue la carta de presentación del atacante. La mala fortuna de Guillamón y la ruleta de cambios calmó el ímpetu rojiblanco. El Sabadell se estiraba y el Sporting enlazaba pases pero sin buscar área rival. Tan solo los envíos en largo de ambos equipos, las segundas jugadas y el balón parado llevaban peligro en una segunda parte en donde ambos equipos acusaron la factura de la pretemporada y dejaron ver que el engranaje, en el caso de los rojiblancos, está todavía sin engrasar. Ingresaron Nacho Martín y Duñabeitia por Manu y Gularte, cuestionado por un sector importante de la grada, para cerrar los cambios y buscar una última intentona.

Ni Sporting ni Sabadell tenían piernas para la última y ambos equipos cerraron el partido. El Molinón se fue con poco y los jugadores entre ciertos pitos que demuestran que la exigencia de este año está más alta que nunca.

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