Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Asturias gana en las gradas de Segunda: Sporting y Oviedo, con las mejores cifras de asistencia y un nuevo récord a la vista

El Molinón con 24.601 espectadores y el Carlos Tartiere con 21.595 marcaron el récord de la primera fecha de liga, en una tónica que apunta a repetirse el resto de la temporada, empezando por la próxima jornada

Asturias gana en las gradas de Segunda: Sporting y Oviedo, con las mejores cifras de asistencia y un nuevo récord a la vista

Asturias gana en las gradas de Segunda: Sporting y Oviedo, con las mejores cifras de asistencia y un nuevo récord a la vista / LNE

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Gijón / Oviedo

La primera jornada de Segunda División ha elevado a Asturias como la reina de la categoría. Sobre el terreno de juego, ni Sporting ni Oviedo fueron capaces de superar el empate a ceros, pero en las gradas la victoria fue de goleada. De lunes, a las siete de la tarde, El Molinón gozó de la mejor entrada de la categoría, con 24.601 almas que acompañaron a su equipo en el municipal gijonés. Dos días antes, en uno de los sábados con más alternativas de ocio del verano asturiano, la parroquia carbayona no falló y sumó 21.595 espectadores en el regreso a la categoría de plata. Una muestra de una afición empeñada en volver a Primera. Más de 46.000 espectadores entre ambos equipos que expone la ambición por el ascenso que irradian ambas ciudades.

El récord lo marcó El Molinón con cerca de 25.000 aficionados en una de las mejores entradas que se recuerdan. Esta cifra no se entiende sin una Mareona que se vuelca cada temporada al margen de los resultados que, en los últimos años, no han favorecido a que cada dos fines de semana se llenen las gradas. Buena muestra de ello fue la temporada pasada, un carrusel de emociones y un objetivo que se esfumó a un mes del final de la competición. Pese a ello, El Molinón registró una entrada media de 20.146 espectadores.

El nuevo proyecto de Orlegi, unido a la mejor campaña de abonados que se recuerde, arrimándose al límite de 24.000 que tiene marcado el club, han impulsado que la primera entrada del año sea de escándalo. Y todo ello para sufrir un encuentro duro del equipo, en el que fue irreconocible y que el público se marchó molesto y los jugadores entre ciertos pitos.

La extraña situación en la que se ha sumergido el club en la primera jornada no va a evitar que este domingo, también a las siete de la tarde, El Molinón vuelva a lucir a pleno rendimiento. En un día no laborar, la cifra de 24.601 espectadores apunta a quedarse corta. El feudo rojiblanco será clave en un comienzo de liga en el que cuatro de los cinco encuentros los disputará el Sporting como local. Las aspiraciones de ascenso, como bien ha reconocido Nicolás Larcamón, pasan por qué El Molinón vuelva a ser el fortín temido por los rivales y en donde los puntos hay que arrancarlos de las manos de los aficionados.

Y si la entrada del Sporting fue buena, la del Carlos Tartiere no se quedó atrás. En pleno cambio de quincena en agosto, con muchos aficionados a medias entre la toalla, el bañador y la playa, en el coliseo azul se congregaron 21.595 espectadores. Había muchas ganas de volver a ver al cuadro carbayón tras una temporada complicada en Primera, en la que la media de asistencia fue considerablemente mayor a lo largo de todo el curso (24.888 aficionados). Unas cifras muy meritorias, sobre todo teniendo en cuenta que apenas se desplazaron unas decenas de seguidores del Granada.

Donde sí destacan las cifras carbayonas es con la comparación de la media durante su última temporada en la categoría de plata, la 24-25. 20.673 asistentes fue el promedio total de aquel curso tras todos los encuentros de la liga regular, unos números importantes repartidos a lo largo de los 21 encuentros disputados en el Tartiere. En total, el coliseo ovetense acogió a 434.126 aficionados.

Para la presente temporada, el club cuenta con más de 25.000 socios (muchos más si se tienen en cuenta también los carnets oviedistas), y la afición cumplió desde la primera cita. Ante el Granada, los miles de hinchas azules sufrieron y se desesperaron por cada acción que el Oviedo no embocó a portería. Fueron muchas durante la primera mitad, menos en una segunda más complicada, pero la hinchada también despidió entre aplausos a los suyos. Antes, en los prolegómenos del encuentro, llegaría uno de los momentos más especiales del día: el merecido homenaje a la figura de Santi Cazorla. Los más de 21.000 asistentes se pusieron en pie para despedir por todo lo alto al Mago de Fonciello, un último adiós que no se pudo realizar la temporada pasada, cuando ni siquiera sabía aun si iba a continuar o no como futbolista del Oviedo.

Ahora, una nueva oportunidad espera el próximo fin de semana para seguir mejorando los registros. Volverá a ser de sábado, aunque esta vez será a las cinco cuando los de Calero reciban al Leganés en el Tartiere. Una cita en la que la afición carbayona buscará empujar a los suyos para conseguir el primer triunfo de la temporada y poder saborear un gol muchos encuentros después. La dinámica en los dos campos asturianos apunta a repetirse el resto de la temporada, encabezando una categoría en la que ascensos y descensos han alejado a Dépor, Zaragoza o Málaga, tres de los clubes que más seguimiento tenían en Segunda hasta ahora.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents