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Los flecos entre Sporting y Venezia dilatan la oficialidad de Antonio Casas

El delantero espera el sí definitivo del club italiano para enfundarse la camiseta rojiblanca y ponerse a disposición de Larcamón

Antonio Casas.

Antonio Casas. / FRAN PEREZ / EFE

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Gijón

Sporting y Venezia ultimaban en la noche de ayer las condiciones del acuerdo que llevará a Antonio Casas a convertirse en el nuevo delantero rojiblanco. Los agentes del futbolista trabajaron desde primera hora del día en Gijón para acabar de documentar su cesión, con opción de compra, desde el Venezia. Los últimos flecos pendientes han dilatado un acuerdo definitivo que llevará al conjunto gijonés a asumir una parte importante del salario del cordobés, que supera el millón de euros. Casas espera al ok definitivo para enfundarse la camiseta del Sporting y ponerse a disposición de Larcamón. Los tiempos apuntan ya a que, si no surge ningún imprevisto, se incorporará al grupo tras el partido de mañana, ante el Burgos, en El Molinón, optando a un hueco en la convocatoria ante el Tenerife

Los rojiblancos han logrado atraer a un jugador por el que muchos equipos en Italia y España han preguntado, pero la apuesta desde Mareo ha sido importante para convencer tanto a Casas como a su club, más reticente a la hora de dejarlo escapar fuera del Calcio. En Venezia la competencia es más que alta y después de lograr el ascenso, en donde Casas adoptó un rol más secundario, el futuro del cordobés pasaba por abandonar el cuadro italiano.

En el fútbol profesional español, Casas debutó de la mano del Córdoba, equipo donde marcó un antes y un después logrando dos ascensos y siendo el principal artillero de los andaluces. En Segunda División tan solo disputó una temporada, pero dejó muestra del tipo de delantero que es, con diez tantos y una asistencia. Potente de piernas y capaz de guerrear con los centrales, Casas es lo que se conoce como un delantero de área. Tiene olfato para encontrar el espacio y saber dónde va a ir el balón antes que nadie. En el golpeo es donde luce y por arriba también se defiende. Si bien es cierto, llega de un año en el que quiso dar el salto al extranjero y la aventura no ha salido como esperaba. El Venezia, que había descendido en la 2024-25, puso el foco en el cordobés para reforzar la punta de ataque.

Casas llegó libre, pero la punta del cuadro italiano ya tenía nombre, Andrea Adorante (17 goles el pasado curso) y apenas disputó tres partidos como titular. Casas busca en el fútbol español recuperar sensaciones de la mano del Sporting y dar el salto para convertirse en uno de los grandes artilleros de la categoría. En Gijón el relevo que toma es el de Jonathan Dubasin que dejó la marca de 16 goles para que sean los delanteros de este año los que traten de superarla. Su acompañante el año pasado, Juan Otero, está llamado a ser el titular y en esa doble punta que puede presentar Larcamón en algunos encuentros, su nombre es fijo. La gran virtud del colombiano es su versatilidad. Tan pronto se puede convertir en la referencia por arriba para desahogar la presión, como que puede ayudar en la salida de balón por abajo. También solventa la papeleta en banda, donde el año pasado sirvió varias asistencias. Sin embargo, con libertad de movimiento y junto a otro atacante es donde más cómodo se le ha visto.

En el primer encuentro de liga le acompañó Alejo Sarco, delantero de baja estatura, pero con un potente tren inferior que le hace aguantar la carga de los rivales. De lo poco positivo que dejó el encuentro del Sabadell fue uno de sus movimientos, con un giro para encarar portería y ganar en superioridad numérica. El argentino es una apuesta de futuro. Con 20 años llega a Gijón para sumar experiencia y dejar destellos de su calidad que ya se vio en un fútbol exigente con los nuevos como es el argentino.

La capacidad goleadora de Sarco está por ver, aunque no despunta como un delantero que vive del gol. Sus virtudes van más al juego asociativo y los desmarques en ruptura aprovechando su punta de velocidad e inteligencia para conocer el momento.

El cuarto en discordia ya lo conocen en Gijón y pese a los pocos partidos que disputó, se llevó el cariño de la grada. Andrés Ferrari es el perfil más parecido a Casas que los rojiblancos tienen en plantilla. Se diferencia por su envergadura y juego de espaldas, una de las características que más demanda Larcamón en esa búsqueda del tercer hombre. Pero el uruguayo también ha demostrado olfato de gol en el área y de su estado físico y recuperación, que se espera que todavía tarde en volver unas semanas, pasan parte de las aspiraciones rojiblancas. Casas, Otero, Sarco y Ferrari, cuatro perfiles complementarios para liderar el ataque.

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