27 de julio de 2009
27.07.2009

Un hombre con orden de alejamiento mata a su ex pareja delante de su hija en Toledo

La pequeña, de 6 años, resultó herida por golpes y cortes de cristales y repetía: «Mi mamá está muerta» l El homicida huyó, pero fue detenido poco después

27.07.2009 | 02:00
La vivienda en la que se produjo el crimen, precintada por la Guardia Civil.

Toledo, Efe

Un hombre de 26 años, J. F. C. M, fue detenido en la localidad toledana de Chozas de Canales tras matar a su pareja, de 33 e identificada como Eva María R. C, a la que no podía acercarse por orden judicial. El crimen ocurrió sobre las ocho de la tarde del sábado, cuando el hombre golpeó a la mujer con un jarrón de cristal cuyos pedazos usó después para causarle varias heridas, algunas en la cara y en el cuello. La mujer tenía dos hijos de una relación anterior. Uno de ellos, una niña de 6 años, presenció los hechos.


Tras cometer el crimen, el hombre saltó una pared y salió a la calle con la camisa empapada de sangre. La Policía Local, alertada por unos vecinos, lo detuvo a unos 700 metros de la casa. Tras ser arrestado, el presunto homicida explicó que había tenido una pelea con su mujer y que «a lo mejor» la había matado. La Guardia Civil y los servicios sanitarios acudieron poco después al lugar de los hechos y constataron el fallecimiento de la mujer.


Los hechos ocurrieron en la calle Magdalena, en la casa en la que los padres de la víctima pasaban los fines de semana y a la que ella, que residía en Madrid, había ido a cambiarse de ropa en medio de la celebración de un bautizo en un pueblo cercano. Al parecer, el agresor estaba esperando a la mujer, a la que no podía acercarse por orden judicial desde el año 2008. En el momento en el que ocurrieron los hechos, los vecinos de Chozas de Canales se encontraban en una procesión con motivo de las fiestas de la localidad.


Unos vecinos de la víctima acogieron a la hija de Eva María y atendieron a la pequeña, que presentaba golpes en la cabeza y heridas motivadas por cristales y que repetía: «Mi mamá está muerta». Así lo relató la mujer que cuidó a la pequeña por encargo de los agentes de la Guardia Civil que acudieron al domicilio. La menor presentaba un chichón en la cabeza, un moratón en el ojo y varios cortes por cristales en las piernas. También estaba manchada de sangre, por lo que los vecinos la cambiaron de ropa, mientras trataban de tranquilizarla.

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