07 de mayo de 2010
07.05.2010
40 Años
40 Años
 
Dos casos de violencia doméstica
 

Una ovetense que apuñaló a su compañero se libra de la cárcel al perdonarla la víctima

- La acusada reconoce los hechos y acepta la rebaja del fiscal
- «No fue ella, no fue ella», repetía el hombre mientras sangraba por el cuello

07.05.2010 | 02:00
La mujer condenada, antes de entrar en la sala de vistas.

Oviedo,
M. PÉREZ
El juez rebajó ayer a dos años de cárcel la pena de tres que pedía para una ovetense de 44 años por apuñalar en el cuello a su compañero sentimental en el transcurso de una discusión en un bar. El agredido negó desde un primer momento que ella lo hubiera apuñalado y renunció a cualquier tipo de indemnización. Ayer ni siquiera se presentó al juicio oral que estaba señalado para celebrarse en el Juzgado de lo penal número 4 de Oviedo.

Las partes alcanzaron una sentencia de conformidad que rebaja la pena impuesta a la mujer a dos años de prisión por un delito de lesiones, por lo que no entrará en la cárcel. La mujer aceptó los hechos y se conformó con la pena rebajada solicitada por el fiscal. A la condenada, que responde a las iniciales R. O. A. D., natural de Oviedo, le constan antecedentes penales también por una agresión, pero ya están cancelados, por lo que no computan para la causa. El acuerdo alcanzado también libra a la mujer del pago de multas o trabajos en beneficio de la comunidad.

Los hechos por los que ha sido condenada la mujer se remontan al 28 de enero de 2009. La acusada se encontraba en un bar de la calle Velázquez, en Teatinos, con su compañero sentimental, cuando se inició una discusión entre ambos. Según la calificación del fiscal, en el transcurso de la riña la mujer sacó un cuchillo de aluminio de diez centímetros de hoja que llevaba consigo y se lo clavó en el cuello a su pareja. El hombre tardó ocho días en curarse de sus lesiones y precisó ingreso hospitalario durante un día, así como tratamiento médico. Según los atestados policiales, desde un primer momento el acusado negó que su pareja fuese la autora de la agresión, aunque el resto de pruebas testificales apuntaban en otra dirección. Cuando la Policía le encontró en el bar sangrando abundantemente por el cuello, el agredido no paraba de decir, en referencia a su compañera sentimental: «¡No fue ella, no fue ella!».

El abogado de la mujer, Luis Pérez Fernández, valoró ayer de forma favorable el acuerdo alcanzado entre las partes, que evita el ingreso en prisión de su defendida. Los familiares de la mujer, que la acompañaron ayer al juzgado, también celebraron la sentencia.

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