03 de enero de 2012
03.01.2012

Mata a tiros con una escopeta de caza al novio de su ex pareja en Villaviciosa por celos

Ángel F. V., noreñense de 46 años, disparó a su amigo, el gijonés Evaristo Álvarez Pastur, de 42, en una cuadra de Quintueles para la doma de caballos
El agresor cogió su coche tras el homicidio y se entregó en la Comisaría de Policía de Gijón, donde reconoció los hechos

03.01.2012 | 01:00
Algunos de los caballos, en la finca del acusado.

Esta información ha sido elaborada por: R. GARCÍA, J. J. y P. TUÑÓN (Gijón), F. TORRE (Noreña) y M. MENÉNDEZ (Quintueles, Villaviciosa),

Un trágico comienzo de año para una amistad que acabó en desgracia. Un tratante de ganado de Quintueles natural de Noreña de 46 años de edad, Ángel F. V., permanece desde última hora de la tarde del pasado domingo en los calabozos de la Comandancia de la Guardia Civil de Gijón acusado de matar a un gijonés de 42 años al que había alquilado una cuadra dentro de la finca en la que residía y con el que mantenía, según los vecinos, «una gran amistad». El homicida, que se entregó voluntariamente, había mantenido minutos antes del crimen una fuerte discusión con su víctima, Evaristo Álvarez Pastur. Los celos del detenido, que le reprochaba al gijonés la relación sentimental que mantenía con su ex pareja, fueron, según las primeras investigaciones, el móvil que desencadenó el trágico suceso. La mujer, una vecina de la misma localidad maliayesa cuya identidad responde a las iniciales I. T., se encuentra «muy afectada por lo sucedido», según fuentes cercanas al suceso.


Evaristo Álvarez, vecino de la parroquia gijonesa de Jove, donde reside con una de sus dos hermanas desde que fallecieron los padres de ambos, alquiló una cuadra hace meses al que luego sería su verdugo para dedicarse a la doma de caballos. El domingo por la tarde la amistad entre ambos se tornó en tragedia. El suceso tuvo lugar alrededor de las ocho y media de la tarde. Ángel F. V. se encontró con Evaristo Álvarez cuando salía de su casa. Fue entonces cuando comenzó entre ambos una fuerte discusión. Pocos minutos después, el detenido, que tenía licencia para el porte de armas, disparó en dos ocasiones su escopeta de caza contra su víctima. Tras el homicidio, Ángel F. V. cogió su propio coche y se dirigió a la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de El Natahoyo, en Gijón, donde se entregó voluntariamente relatando a los funcionarios encargados de la seguridad de las dependencias policiales lo que había sucedido. Los agentes dieron aviso de la confesión a sus compañeros de la Guardia Civil de la Comandancia de Contrueces.


El acusado, no obstante, se negó a declarar ante los funcionarios de la Benemérita en la tarde de ayer. A lo largo de la mañana de hoy, el reo será conducido ante el magistrado del Juzgado de instrucción número 1 de Villaviciosa. La Guardia Civil elabora ahora un atestado con lo sucedido que será remitido al magistrado. Evaristo Álvarez será enterrado hoy en el cementerio de Gestoso, en Villanueva de Oscos. Previamente, a la una de la tarde de hoy, martes, la iglesia parroquial de Santa Cruz de Jove de Gijón acogerá el funeral por su eterno descanso.


El detenido, Ángel F. V., carece de antecedentes penales y pertenece a la conocida familia de Los Gorinos, tratantes de Noreña, localidad en la que sus allegados tienen una empresa cárnica. El difunto, por su parte, cuenta con antecedentes penales. De hecho, Evaristo Álvarez llegó a ingresar en prisión hace meses acusado de un delito contra la salud pública después de que la Policía le arrestara en una gran operación contra el tráfico de estupefacientes que se gestó entre la localidad castellano-manchega de Guadalajara y en Madrid. Tras salir de prisión, Evaristo Álvarez Pastur había intentado iniciar una nueva vida en su Asturias natal en compañía de su familia dedicándose a la doma de caballos. El gijonés era muy conocido en Jove, una parroquia en la que ayer los vecinos se mostraron «sorprendidos» al conocer la trágica noticia que afecta a una de las familias más conocidas en esta parroquia rural.


Decenas de familiares y amigos de Evaristo Álvarez Pastur mostraron a lo largo de toda la tarde de ayer su pesar por lo sucedido visitando a los más allegados del difunto en la sala 10 del tanatorio gijonés de Cabueñes. «Ha sido una tragedia, tenemos mucho dolor dentro», señalaba la hermana del fallecido visiblemente emocionada en la tarde de ayer. No le quedaban más palabras.

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