10 de febrero de 2014
10.02.2014

"Tomasín" sorprende al cambiar su versión en el inicio del juicio

"Yo no estaba dentro de la cabaña, el que disparó fue otro, no fui yo", declaró hoy en Oviedo

10.02.2014 | 15:19

"Yo no estaba dentro de la cabaña, el que disparó fue otro, no fui yo", declaró hoy Tomás Rodríguez Villa, "Tomasín", en el inicio del juicio por jurado en la Audiencia por la muerte de su hermano Manuel, ocurrida el 1 o el 2 de septiembre de 2011 en La Llaneza (Tineo).

Con la cabeza gacha, mirando al suelo, las manos en los bolsillos y una voz tarda, "Tomasín" indicó que vio la muerte de su hermano en la distancia, y que huyó por miedo. Eso sí, aseguró que había oido a su hermano decir a la persona que estaba dentro del chamizo donde se produjo el crimen: "¿Qué pasa si entro?", y la amenaza de meterle la cabeza en un abrevadero.Una declaración incoherente y contradictoria respecto a la ofrecida ante la Guardia Civil, en la que reconoció haber disparado contra su hermano.

En la vista aseguró que se había autoinculpado para aflojar la presión de la Guardia Civil. Luego puso en apuros a su letrado, Manuel García García-Rendueles, cuando eludió relatar los malos tratos a los que supuestamente le sometía su hermano. En lugar de ello, indicó que su hermano subía hasta el chamizo donde vivía "Tomasín" para darle consejos. "Lo que me decía se mezclaba en mi cabeza y estaba dándole vueltas todo el día", aseguró.

La fiscal María Luz Suárez Martín, que pide 22 años de cárcel por asesinato y tenencia ilícita de armas (a "Tomasín" se le encontró en poder una carabina modificada y una pistola casera hecha con un grifo), aseguró que el acusado mató a su hermano "por sorpresa y a traición". La defensa pide la libre absolución al entender que "Tomasín" actuó movido por el miedo (puesto que recibía malos tratos constantes de la víctima), la necesidad de defenderse (ya que fue Manuel Rodríguez Villar quien acudió al chamizo de su hermano dando voces y lanzando amenazas), sin una conciencia clara de la ilicitud de sus actos (sufre una enfermedad mental) y sin conciencia clara de la realidad, puesto que tiene un cociente intelectual límite, rayano en el "retraso mental leve", según su abogado.

Dos testigos, un primo de Tomás Rodríguez y su mujer, corroboraron que los dos hermanos se llevaban mal y que la víctima había dado en una ocasión una soberana paliza a "Tomasín", que hizo que este abandonase la casa de La Llaneza "echando sangre por la boca". El juicio continúa mañana con la declaración de los guardias civiles que investigaron el caso y le persiguieron durante dos meses por los montes de Tineo antes de su detención el 29 de octubre de 2011.

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