12 de abril de 2018
12.04.2018

"No me quedó más remedio", aduce el agresor del garabato en Villaviciosa

"Os voy a poner a enfriar", asegura el encausado que gritaba la víctima, que dijo haber perdido el olfato por el golpe, mientras le amenazaba con un hacha

12.04.2018 | 02:06
El acusado, declarando en la Sección Octava de la Audiencia Provincial de Asturias.

"Os voy a poner a enfriar". Esa es la frase que esgrimió J. M. C. R., con un hacha en la mano, dirigiéndose a Dionisio V. y su padre en junio de 2015, en La Viña-Puelles (Villaviciosa) tras una discusión por una franja de terreno. Ante esa circunstancia, y temiendo por la integridad física suya y de su progenitor, Dionisio V. arremetió contra J. M. C. R., golpeándole en la cabeza con un garabato. "No me quedó más remedió", explicitó.

Así lo aseguró ayer Dionisio V., que confirmó que atacó a su vecino, pero que lo hizo "en legítima defensa" al sentirse hostigado. Una reacción que le costó sentarse ayer en el banquillo de los acusados de la Sección Octava de la Audiencia Provincial, encausado por un delito de lesiones por el que la acusación particular, ejercida por J. M. C. R., y la Fiscalía interesan una pena de 8 años de prisión, además del pago de una indemnización por valor de 15.000 euros.

Ambas partes justifican la elevada cuantía de la pena en que la víctima, J. M. C. R., perdió un sentido, el del olfato, fruto de aquel golpe. El impacto también le produjo dos cicatrices y tardó en curar 180 días.

Sin embargo, en la vista oral celebrada ayer en el Palacio de Justicia de Gijón, la víctima no pudo presentar ninguna prueba objetiva que probase tal pérdida, mas allá de un informe neurológico basado únicamente en su apreciación, sin habérsele realizado ningún test olfativo.

Su versión contempla que "desde el golpe hasta que me desperté en Cabueñes, no me acuerdo de nada", aseverando que sí cogió el hacha para defenderse pero que su hija se lo arrebató antes de enfrentarse a ellos. Del mismo modo, enfatizó que no estaba ebrio en el momento del suceso, como aseguran tanto la defensa como los testigos. Ante estos hechos, y al no probarse de forma fehaciente la pérdida olfativa, la defensa pide la libre absolución.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Lo último Lo más leído