La autopsia del pequeño Arthur Robinson Lliteras, la imagen más trágica de la riada mortal de la comarca del Llevant de Mallorca, confirmó ayer que el niño de tan solo seis años pereció a consecuencia de la asfixia por inmersión, lo que significa que perdió la vida ahogado a escasos 50 metros de donde también murió su madre, Joana Lliteras.

Decenas de personas acudieron anoche a la Parroquia de la Mare de Déu dels Dolors de Manacor para asistir a la misa funeral por ambos. El templo se quedó pequeño para acoger amigos y vecinos que quisieron acompañar en el duelo a los familiares mallorquines y británicos de las dos víctimas mortales.

Entre los vecinos de Manacor que quisieron dar el pésame a la familia se encontraba el tenista Rafa Nadal, que durante las trágicas inundaciones se volcó con los afectados, primero ayudando a que Sant Llorenç recuperara la normalidad trabajando entre el barro de las calles y viviendas como un voluntario más. Y también ofreciendo las instalaciones de su academia de tenis ubicada en la zona para acoger a los damnificados por la riada.

El temporal de lluvia que desde el pasado jueves afecta a buena parte del litoral mediterráneo empieza a remitir, aunque se ha reactivado la gota fría en la Comunidad Valenciana, y en Andalucía hay tres provincias en alerta naranja: Málaga, Almería y Granada.

Al cierre de esta edición seguían cerradas al tráfico cinco carreteras de la provincia de Castellón y cuatro en la de Valencia, y los bomberos tuvieron que efectuar ayer por la tarde hasta 284 servicios por las lluvias, entre ellos el rescate de 71 personas atrapadas en sus coches.