09 de junio de 2019
09.06.2019

Otro juez verá en menos de un mes el caso de la menor a la que llamaban "sindi, calva y sidosa"

"Espero que las acosadoras sean juzgadas haciendo buen uso de la ley", dice la madre de la víctima, que tuvo que someterse a tratamiento

09.06.2019 | 00:17
Las pintadas que aparecieron en la pista de skate de Llanes.

El caso de la menor acosada de Llanes, a la que un grupo de adolescentes llamaban "sindi, calva y sidosa", y a la que vejaron con pintadas en la pista de skate de la localidad del Oriente, volverá al Juzgado de Menores en menos de un mes, concretamente el 4 de julio. Será otro juez quien dirima este caso, que la magistrada titular de Menores no consideró acoso, aunque admitió que los insultos a la adolescente habían existido. La chica, que tenía 15 años, tuvo que someterse a tratamiento psicológico para superar las vejaciones sufridas. "Espero que las acosadoras sean juzgadas haciendo buen uso de la ley", indicó la madre de la víctima, Rosalía Otero.

El origen de los insultos era la malformación congénita que sufre la joven, y que le impide tener 16 piezas dentales. Esta circunstancia era centro de las befas de las acusadas. En las pintadas de la pista de skate, las adolescentes habrían escrito: "Sindi, la chupa sin dientes", con la dirección de Instagram de la víctima. Fueron realmente estas pintadas las que movieron a la madre de la joven a denunciar los hechos ante la Guardia Civil de Llanes.

En el primer juicio, la menor, cuyos intereses defiende la abogada Belén González, llegó a asegurar que las presuntas acosadoras la habían agredido físicamente en alguna ocasión. La menor trataba de evitarlas en todo momento, pero eso no impedía los insultos, que se produjeron después de las fiestas de septiembre en Llanes, en 2017.

La jueza de Menores absolvió a las tres chicas al entender que los insultos, aunque se habían producido, no habían lesionado la integridad moral de la menor y no podían considerarse acoso. Por otro lado, estimó que no había pruebas suficientes de que las acusadas hubiesen realizado las pintadas de la pista de skate, pese al testimonio de una persona que dijo haberlas visto con un spray de pintura.

Y entendió que no se había producido acoso porque las acusadas no habían buscado o perseguido a la víctima. Por otro lado, la jueza estimó que el tratamiento que había tenido que seguir la menor se debía a otras circunstancias anteriores a los hechos objeto de juicio.

La madre de la víctima recurrió la absolución de las menores. El caso fue revisado el pasado mes de abril por la sección segunda de la Audiencia Provincial, que ordenó repetir el juicio a las menores con otro magistrado, al considerar que no se habían apreciado de forma adecuada las pruebas presentadas a juicio.

La acusación particular, ejercida por la madre de la víctima, pedía trabajos socioeducativos -al igual que el fiscal de Menores- y 3.000 euros de indemnización, al considerar que los hechos deben tener un reproche.

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