09 de septiembre de 2019
09.09.2019

Los investigadores siguen la pista a sospechosos de los incendios en Galicia

El Servicio de Emergencias del Principado establece el grado 4, de riesgo alto de fuego, en la totalidad de los concejos asturianos

08.09.2019 | 23:40
Un bombero, en las labores de extinción del incendio en Porto do Son, en La Coruña.

La Policía autonómica gallega y especialistas del cuerpo de agentes forestales investigan a varios sospechosos de haber provocado algunos de los incendios que han quemado más de 1.000 hectáreas en Galicia en los últimos días y provocado cuantiosos daños aún sin determinar. En Asturias, el Servicio de Emergencias del Principado (SEPA) ha establecido para hoy el grado 4 en el índice de riesgo de incendios forestales, que significa muy alto (por encima solo está el 5, de "extremo"), en toda la región.

Los tres grandes incendios forestales declarados en los últimos días ya han sido controlados. El de Ribeira, en La Coruña, se extendió hasta el municipio de Porto do Son, calcinando unas 175 hectáreas de zona boscosa y de matorral. Ayer se consiguió estabilizar con la intensa labor de veinte brigadas y once agentes forestales, la ayuda de trece camiones motobomba y el apoyo aéreo de cuatro hidroaviones y nueve helicópteros, además de la intervención de 78 militares del equipo de la Unidad Militar de Emergencias (UME).

Pero el incendio que más extensión de terreno quemó fue el declarado en el concejo de Monforte de Lemos, en Lugo, que calcinó 465 hectáreas y que a última hora de la tarde de ayer se conseguía mantenerlo controlado. También resultó desastroso el del municipio orensano de Lobeira, donde unas 150 hectáreas de zona forestal del parque natural de Xurés fueron arrasadas por las llamas.

Desalojo en Sevilla

El fuego obligó ayer a desalojar a 60 vecinos de El Ronquillo, en la provincia de Sevilla, donde quemaron unas 120 hectáreas y que ayer los equipos de extinción lograron estabilizarlo.

También se declaró un incendio a las 18.40 horas de ayer en Laguna de Duero (Valladolid), y otro en Vega de Tera (Zamora), originado de forma intencionada, ya fue extinguido tras afectar a 0,80 hectáreas de encina y brezo. A última hora de la tarde de ayer continuaban bajo control los de Valverde de Valdelacasa (Salamanca), Caldas de Luna (León) -fruto de una reproducción-, y Pereruela (Zamora), cuyo origen ha sido también intencionado, según los primeros indicios.

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