20 de junio de 2020
20.06.2020
La Nueva España

La muerte de Ardines: fue asesinato, pero los implicados no son un grupo criminal

Los letrados del caso, que ya se tramita por el procedimiento de jurado, creen que el juicio podría ser este invierno como muy tarde

20.06.2020 | 00:08
La muerte de Ardines: fue asesinato, pero los implicados no son un grupo criminal
Djilali Benatia sale de los Juzgados.

El "caso Ardines" avanza sin tregua. Ayer se les comunicó a los investigados qué delitos se les imputan. La muerte del concejal de IU fue un asesinato "con alevosía y mediante precio", según la Fiscalía y la acusación particular que ejerce la familia del edil llanisco, un delito por el que podría pedírseles a los implicados hasta 25 años de cárcel a cada uno. Los cuatro imputados por el crimen escucharon en la mañana de ayer en el Juzgado de Llanes los hechos que se les atribuyen, una vez que la jueza ha dado paso al juicio con jurado. Según los letrados, el juicio podría celebrarse el próximo invierno como muy tarde.

Como dato más novedoso, las acusaciones descartan que los implicados formasen un grupo criminal, frente a lo que sostenía en su atestado la Guardia Civil. A Pedro Luis Nieva, que compareció por videoconferencia desde la cárcel de Nanclares, Álava, se le mantiene el papel de inducir el crimen.

A los argelinos Maamar Kelii y Djilali Benatia, que están ingresados en la cárcel de Asturias y comparecieron en persona en Llanes, se les imputa el delito de asesinato en calidad de coautores. Y Jesús Muguruza, que compareció desde El Dueso, en Cantabria, también por videoconferencia, pasa a ser cooperador necesario del crimen.

El ministerio público no considera necesarias más diligencias de prueba. Para la Fiscalía resalta que la esposa de Pedro Luis Nieva, prima de la esposa de Ardines, mantenía una relación con este desde la adolescencia y se desarrollaba en Llanes, donde vivía la víctima y a donde el inductor y su esposa se desplazaban sobre todo en periodos vacacionales, al vivir en Amorebieta (Vizcaya). "Los dos mantenían esta relación de forma encubierta y al margen de sus respectivas parejas", dice la Fiscalía. Nieva "descubrió el idilio en diciembre de 2017, tras grabar con su móvil una conversación entre su esposa y el fallecido, y así se lo hizo saber a ella, aunque ambos siguieron conviviendo como pareja". En julio de 2018, Nieva "tomó la decisión de acabar con la vida de Ardines. Para ello, contactó con Jesús Muguruza, a quien pidió que buscase a personas que pudieran ejecutar los hechos". Muguruza planteó el encargo a Djilali Benatia, quien, tras una reunión en la que se llegó a un acuerdo sobre el precio a pagar, decidió actuar conjuntamente con Maamar Kelii.

El 27 de julio de 2018, Nieva viajó con Muguruza y Benatia a Belmonte de Pría para preparar el crimen. Nieva, cree la Fiscalía, tenía un conocimiento exhaustivo tanto de la zona donde se llevarían a cabo los hechos como de las costumbres de la víctima. Nieva y Benatia propusieron hacer al concejal una emboscada.

En la madrugada del 1 de agosto de 2018, los argelinos se desplazaron nuevamente a Belmonte para matar a Ardines y, una vez allí, colocaron una valla metálica en un camino por donde previsiblemente pasaría la víctima. Sobre las seis de la mañana de ese día, Ardines salió de su domicilio y, al pasar por ese camino, se topó con la valla, aunque la sorteó y se alejó del lugar en su vehículo. A raíz de este suceso, Kelii mostró su reticencia a ejecutar los hechos, por lo que Nieva le ofreció más dinero y le informó, en una reunión, que no debía matar al concejal hasta pasado el 10 de agosto, fecha en la que terminaban las fiestas locales, ya que antes de ese día habría mucha gente.

Así, en la madrugada del día 16 de agosto, sobre las cuatro y media de la mañana, con tiempo suficiente para preparar una emboscada mejor, los argelinos llegaron a Belmonte y colocaron en el mismo camino dos vallas más. A continuación se escondieron junto a un muro y esperaron. Sobre las seis, Ardines salió de su casa en su furgoneta y se bajó para retirar las vallas, momento en el que le rociaron con gas pimienta. La víctima echó a correr. Al ser alcanzado fue golpeado en la cabeza bien con un palo o con un bate. Cayó al suelo de rodillas y seguidamente, boca abajo. También fue estrangulado por detrás. La víctima no pudo defenderse, tan solo colocar de forma intuitiva su brazo derecho como escudo. La Fiscalía sostiene que tras matar a Ardines, Muguruza entregó el dinero a Benatia y este a Kelii.

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