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Los padres de la niña ahogada en el Cares: "Llegaremos hasta el final para que no vuelva a ocurrir"

La joven estaba en el Layos Camp, cuyo portavoz no entiende "cómo una actividad para divertirse puede terminar en muerte"

Lugar del accidente

Lugar del accidente

"Llegaremos hasta el final para aclarar lo que ha ocurrido y que no se vuelva a repetir". Es el deseo que han expresado los padres de la niña madrileña de 14 años fallecida anteayer viernes al ahogarse en un sifón del Cares a la altura de Mildóna los organizadores del

Curro de Gregorio, portavoz de Layos Camp, expresaba ayer todo el dolor, toda la desazón que embarga tanto a los integrantes de la empresa, como a los chicos que participaban en la actividad y sus progenitores. Acababa de ver a los padres de la joven fallecida en el tanatorio de Madrid, al que fue trasladada ayer a mediodía desde el Instituto de Medicina Legal de La Corredoria, en Oviedo, tras la autopsia.

"No entendemos cómo una actividad concebida para divertirse puede acabar en la muerte de una niña", aseguró De Gregorio. "Lo que nos duele es no haber podido devolver a la niña a sus padres", añadió. "Fue muy duro comunicarles que Ana había muerto", confesó.

"Ayer (por el viernes) estuvimos en shock por lo que había ocurrido. Fue horroroso. Hoy (por ayer) estamos desolados, hundidos. Pero nuestra prioridad es ahora centrarnos en la familia, en arroparla ante la tragedia que ha ocurrido", indicó el portavoz del campamento.

Los padres de la menor, que estaban pasando unos días de vacaciones en Málaga, acudieron a Asturias para recoger al hermano de la fallecida, que compartía campamento con Ana. Se les pudo ver bañados en lágrimas en las inmediaciones del Instituto de Medicina Legal, antes de emprender regreso a Madrid, poco antes de que lo hicieran los restos de su hija.

El hermano pequeño de la niña fallecida también está en otro de los campamentos de la empresa, radicada en Toledo y con más de treinta años de experiencia en este tipo de actividades de verano. "No nos esperábamos algo así, después del estrés de volver a la actividad tras la pandemia", confesó Curro de Gregorio.

Ana pasaba los veranos en el Layos Camp desde hace unos años, primero en el campamento de Sotogrande, en Cádiz, y este año, por primera vez, en Comillas. "Ha sido un accidente trágico y desgraciado, en el único punto peligroso del recorrido. Queremos esclarecer todo lo que ha pasado. Hemos hablado con los niños, que aseguran no haber visto qué ocurrió y no pueden explicarlo", indicó el portavoz de la empresa.

De Gregorio sabe lo que es bajar corrientes de agua como Cares. "Hasta los pastores conocen de la existencia de ese sifón, por eso no entendemos cómo ha podido ocurrir. Yo he sido kayakista y los sifones son el terror de los kayakistas", comentó de Gregorio.

Layos Camp trabaja con la empresa organizadora de los descensos en canoa desde hace 25 años. "No hemos podido contactar aún con ellos para que nos expliquen qué es lo que pasó. Supongo que estarán declarando ante la Guardia Civil y que sabremos algo cuando accedamos al atestado. De saber sabido que podía pasar una desgracia así, que existía el riesgo de que uno de los chicos falleciese, no lo habríamos programado", añadió De Gregorio. La muerte de Ana los ha dejado noqueados.

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