El presunto autor del crimen de La Arena dice no recordar haber matado a la víctima, A. F.-C. Á. Según el letrado del rumano D. R. D., Juan Carlos Páyer Ramírez, el joven había “bebido muchísimo” y no recuerda lo ocurrido. El rumano fue detenido a las ocho de la mañana de ayer, horas después de que se encontrase el cadáver de la víctima. La Fiscalía ha solicitado para él prisión provisional sin fianza por considerar que hay riesgo de fuga por "falta de arraigo en el país". Considera al detenido autor de un delito de homicidio.

Al Juzgado han acudido previamente el propietario de la vivienda donde ocurrieron los hechos y su pareja, también rumano. Ambos fueron testigos de los hechos y retuvieron en la vivienda al presunto autor del crimen hasta la llegada de la Guardia Civil. El motivo del crimen fue que agresor quería salir a comprar droga, a lo que se negaba la víctima.

La secuencia del suceso

El primer aviso fue de accidente de tráfico. A la altura del desvío hacia El Castillo, en el concejo de Soto del Barco, un Volkswagen Polo se había salido de la carretera (la AS–318). Los guardias que se acercaron al lugar del siniestro comprobaron sus constantes vitales, pero el pintor A. F-C. Á. no las tenía. Pensaron, en un principio, que había muerto como consecuencia del accidente (una salida a la cuneta, en todo caso), pero esa idea se evaporó de manera inmediata: el conductor tenía una sola puñalada profunda a la altura de uno de los hombros. La pérdida de sangre fue lo que se lo llevó de este mundo. En la madrugada de ayer, en pleno toque de queda.

En paralelo al descubrimiento del cadáver se produjo otro accidente. En esta ocasión, en Cancienes, en el concejo de Corvera. Un joven de 24 años, natural de Rumanía, fue la víctima del segundo siniestro. La Guardia Civil ató cabos con facilidad: el joven era el presunto autor de la puñalada mortal que había acabado con la vida del artista.

El hilo que une los dos escenarios es el siguiente: el pintor había huido de su agresor después de que este le hubiera hundido una herramienta de hoja fina en el cuerpo un rato antes, en El Pico, en San Juan de La Arena, concretamente en la casa 104 de la avenida Río Nalón, en la misma entrada a la localidad sotobarquense en la que terminó su vida.

El agresor apuñaló a su víctima tras una discusión de madrugada

La puñalada, presumiblemente, fue el punto final de una discusión de madrugada. Al parecer, el presunto homicida quería salir a comprar droga. Los desplazamientos a partir de las diez de la noche están prohibidos como consecuencia de la expansión del coronavirus. Este mendigo de La Arena compartía casa “desde hace, al menos, cuatro años”, afirman en la localidad, con otro rumano y con el propietario del inmueble, un jubilado conocido en la villa que acogía a los dos jóvenes en el domicilio.