El año de la pandemia comienza a mostrar su perfil delictivo. En los nueve primeros meses del año bajaron los delitos contra la propiedad, pero aumentaron los malos tratos en el ámbito familiar y los delitos sexuales. La tasa de criminalidad sigue siendo de las más bajas del país, 24,4 infracciones penales por cada 1.000 habitantes.

La limitación de la movilidad ha obligado a los amigos de lo ajeno a reducir su actividad. Cayeron de forma drástica los delitos contra el patrimonio, un 8 por ciento, pasando de 5.117 a 4.706. La disminución es aún más apreciable por lo que se refiere a los robos con fuerza, que descendieron un 15 por ciento, de 1.771 a 1.494. Y caen sobre todo los robos en domicilios, un 18 por ciento, pasando de 639 a 523. Los robos en locales también caen bastante, un 17 por ciento. El año pasado, de enero a septiembre, hubo 436; este año, 360.

Por contra, se aprecia un preocupante aumento de los delitos contra la libertad y la indemnidad sexual, un 11,6 por ciento. Hasta el 30 de septiembre hubo 163 casos, frente a los 146 de 2019. Y también se disparan los malos tratos en el ámbito de la familia, un 9,4 por ciento, pasando de 994 a 1.087. Caen drásticamente los asesinatos y homicidios, de 20 a 13.

En cuento a otro tipo de delitos contra la propiedad, los robos violentos en la calle o establecimientos descendieron un 12 por ciento, mientras que aumentaron un 6 por ciento los asaltos en domicilios. Los delitos de hurto cayeron de 1.144 a 703, un 38,5 por ciento, como corresponde a la reducción de la actividad comercial. No obstante, aumentaron las sustracciones de vehículos, pasando de 144 a 193, una subida del 34 por ciento.

Los delitos leves de daños bajaron un 10 por ciento, y los de hurto un 37 por ciento, pasando de 4.011 a 2.518, 1.500 menos. En total, los delitos leves –entre los que se cuentan los de lesiones, amenazas o estafas, entre otros– se redujeron a 7.304, solo un 1 por ciento. Como resumen, se registraron 18.122 infracciones penales, frente a las 20.341 de 2019, una caída del 10 por ciento. En el conjunto del país, las infracciones retrocedieron aún más, un 20 por ciento. La Policía Nacional y la Guardia Civil esclarecieron 8.523 infracciones penales, el 47 por ciento del total. Fruto de sus pesquisas hubo 5.243 detenidos o investigados.