Nueve años y tres meses de prisión. Eso es lo que pide en total la Fiscalía del Juzgado de Instrucción número 5 de Gijón para un candasín y un gijonés pillados el pasado 2 de junio, mientras circulaban en coche por Carreño, con 27 gramos de heroína y más de mil euros en efectivo. J. L. C. C., de 55 años, y J. T. A., de 53, fueron detenidos en un control de verificación de seguridad ciudadana situado en la AS-118, concretamente en la glorieta de El Empalme, del que trataron de escapar en un primer momento haciendo caso omiso de las indicaciones de alto. Por si fuera poco, el conductor dio positivo en la prueba de drogas.

La Fiscalía pide para J. L. C. C., vecino de Candás, cinco años y tres meses de prisión por ser reincidente –fue condenado en 2016 a tres años por un delito grave de tráfico de drogas– y para J. T. A., residente de Gijón, cuatro años de cárcel. Además de las penas, el fiscal solicita también 15.000 euros de multa para el primero y 12.000 para el segundo. Los acusados pretendían vender a terceros, según dice el escrito de acusación del ministerio fiscal, los 26,94 gramos de heroína incautados, con un valor total de 7.079,83 euros. En el momento del control, uno de los detenidos intentó esconder la droga metiéndosela en su ropa interior. Además, J. L. C. C. llevaba encima una gran suma de dinero: 595,20 euros, fraccionados en billetes de cincuenta, veinte y cinco. Lo mismo que su acompañante, J. T. A., que fue sorprendido con 488,70 euros, guardados en el interior de una cartilla bancaria.

Cinco horas de persecución en lancha acaban con cinco detenidos y 2.000 kilos de hachís incautados

Agentes de la Policía Nacional y funcionarios de la Agencia Tributaria han detenido a los cinco tripulantes de una narcolancha con 2.000 kilos de hachís que iba a descargar en las playas de Valencia, tras una persecución en alta mar de más de cinco horas. La operación conjunta, denominada “Ponzos”, ha permitido intervenir un total de 66 fardos que suman 2.000 kilos de hachís, además de diversos teléfonos satélites y dispositivos informáticos, según señalaron ayer fuentes policiales. La intervención se produjo, no obstante, la pasada semana, cuando el helicóptero de la Policía Nacional detectó una narcolancha que navegaba por el mar Mediterráneo a unas 80 millas de la costa de Cartagena. La embarcación iba tripulada por cinco individuos y se aproximaba a las playas de Valencia con el propósito de descargar los fardos. En ese momento se inició una persecución que duró más de cinco horas y que obligó a los tripulantes a deshacerse del hachís arrojándolo al mar.