La magistrada de Llanes aplazó las declaraciones previstas ayer dentro de la investigación por la muerte de una niña madrileña de 14 años que se ahogó durante el pasado verano en el río Cares mientras hacía una actividad de turismo activo con un grupo de adolescentes.

El abogado de la familia de la víctima no pudo asistir ayer a la cita, que estaba fijada en las dependencias judiciales de Llanes, para escuchar la declaración del propietario de la empresa y de dos de los monitores que se vieron implicados en el suceso. La comparecencia se celebrará el próximo día 29 de enero a las diez de la mañana.

La Guardia Civil inició tras el suceso una investigación que acabó sacando a la luz una serie de irregularidades que tenían que ver con el desarrollo de la actividad y de la propia empresa. En el mes de octubre, tras tres meses de trabajo, detuvieron al propietario de la entidad con sede en Peñamellera Baja, imputado por homicidio imprudente.