El pasado 27 de diciembre se cumplieron ocho años de la desaparición de Cristian González Cueli, un lavianés residente en Gijón cuyo paradero es un misterio desde que acudiese al Alto de la Madera a saldar una deuda con el propietario de un taller. Éste aseguró que después de pagarle le trasladó hasta Pola de Siero, donde Cueli se montó en un coche de alta gama, concretamente un Porsche, en el que iban uno o dos individuos, pero la Policía no ha podido determinar si esta versión se acomoda a la realidad. El pasado día 27, la madre de Cueli envió un emotivo mensaje a LA NUEVA ESPAÑA, en el que mostraba sin ambages todo su dolor: “Esta agonía no se la deseo nadie, una madre debería tener derecho a hacer el duelo de su hijo, cada día esperando que suene el teléfono y nos den una noticia real”, escribió la mujer.

“Que el caso no sea mediático no quiere decir que esté cerrado. Sabiendo que los supuestos asesinos están cerca, solo falta encontrar el cuerpo de mi hijo, tirado en cualquier lugar sin poder darle el descanso que se merece su familia”, dice la carta.

Y continúa: “Esto no se puede dejar en manos de Dios, nadie está libre de sufrir las consecuencias de una falta de justicia que permite que estos sujetos campen a sus anchas y hagan una vida con total normalidad. Debería haber mano dura con estos casos. ¿Por qué ha de sufrir tanto una familia cuando ellos son felices con las suyas? ¿Dónde está la justicia?”.

“La verdad saldrá a la luz”

La mujer, no obstante, asegura que sigue “teniendo fe”: “No existe un crimen perfecto, tarde o temprano la verdad saldrá a la luz para que al fin tanto Cristian como su familia puedan descansar”. La mujer se despide pidiendo que, “si alguien sabe algo con certeza, se ponga en contacto con la Policía: es un deber de ciudadanía, un acto de valentía y empatía hacia el dolor”. Y lanza un mensaje a su hijo, allá donde éste: “Te queremos hijo, siempre estarás en nuestro corazón, luchando por ti, porque vivir con tal sufrimiento no es vivir, es sobrevivir”. El paradero de González Cueli es un misterio que no hay forma de desvelar. En 2019 surgieron hasta dos pistas nuevas que llevaron a los agentes a movilizarse. En septiembre, por ejemplo, el testimonio de un vecino de Cabrales movió a los agentes de la Policía, junto a la Guardia Civil, a rastrear incluso con medios aéreos varias áreas de este concejo, en torno al pueblo de los padres del que fue considerado por la Policía como principal sospechoso del caso, el hombre que vio por última vez Cueli en el Alto de la Madera. Los agentes también rastrearon algunas zonas de monte donde hay varias cuevas, ante la posibilidad de que el cuerpo hubiese sido arrojado a alguna de ellas.

La otra pista detrás de la que anduvo la Policía “no tenía pies ni cabeza”, según los familiares. Otro punto donde se buscó el cuerpo, al inicio de la investigación, fue el entorno del río Ferreras de Noreña por parte de agentes de la Unidad del Subsuelo de la Policía Nacional de Oviedo. El río queda entre el Alto de la Madera y la Pola.