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Caso Abierto - La Nueva España

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El médico que asistió en Ibiza al bebé en estado crítico: "Ha sido una desgracia. No es cierto que esté inhabilitado"

La niña, que entró en parada cardiorrespiratoria, sigue ingresada en Son Espases en estado crítico | El Colegio de Médicos insiste en que no puede ejercer

Ángel Ruiz-Valdepeñas, en una imagen de archivo. Vicent Marí

"No estoy inhabilitado. Eso es falso". El médico Ángel Ruiz-Valdepeñas, que pide que no le llamen negacionista ("incita al odio", asegura) por ir en contra de las medidas aplicadas por los gobiernos de medio mundo y aprobadas por los científicos para luchar contra el covid, y que el lunes pasado asistió un parto en una vivienda particular de Santa Eulària pese a estar suspendido de colegiación, explica que ha recurrido la sanción grave que le impuso el año pasado el Colegio de Médico de Balears y que le impide ejercer la profesión durante seis años.

Ruiz-Valdepeñas insiste en que no hay una sentencia que respalde la decisión del órgano colegial y el vicepresidente del Colegio de Médicos de las islas, Carles Recasens, recuerda lo que es "obvio". "Claro que no está inhabilitado, eso lo tendrá que decidir un juez. Pero sí está suspendido de colegiación. Y en España y el resto de Europa, si no estás colegiado no puedes ejercer la medicina. Ni en una clínica privada ni en una pública ni en tu chiringuito particular". Esta es, apunta Recasens, la "clave" del caso que el médico implicado "no quiere ver".

Además, el vicepresidente del Colegio de Médicos apunta que Ruiz-Valdepeñas "no es ni obstetra ni matrón ni pediatra" para asistir con plenas garantías en un parto. "Hay especialidades, y desde luego un parto lo es. Una cosa es que pienses que estás capacitado para desarrollar una especialidad sin haberte preparado, y otra estarlo de verdad".

La Guardia Civil ha abierto una investigación para esclarecer la participación de Ruiz-Valdepeñas en el parto. Han tomado ya declaración a varios testigos y el médico reconoce que tuvo que identificarse en la vivienda ante los agentes a petición de un miembro del personal sanitario. "No me han tomado declaración, pero si me llaman iré encantado". E insiste en que la suspensión del Colegio de Médicos "está recurrida".

Ruiz-Valdepeñas, que detalla que no cobra una nómina desde que le suspendieron, en mayo del año pasado, explica que no se publicita para estas asistencias médicas. Y que en el caso de este parto tampoco. "Fue la familia la que me llamó, creo que a través de alguna amistad. No me promociono, cuando me llaman, acudo".

"Nació perfecto, con buen color, buenos reflejos, buen llanto... Un parto absolutamente normal"

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Al recordar el parto, el médico explica que se trataba de "un embarazo normal. de un parto normal", y que el bebé "nació perfecto, con buen color, buenos reflejos, buen llanto... Un parto absolutamente normal". ¿Qué sucedió, entonces? "A los equis minutos, no sé exactamente cuántos, pero después de lactar, de pronto, [la bebé] tiene una repentina parada cardiorrespiratoria. Esto es rarísimo y es la primera vez que lo veo en un recién nacido sin ningún problema. Pero sé que es algo que está pasando últimamente en Can Misses y a nivel nacional e internacional; hay cantidad de bebés que han fallecido en el último trimestre del embarazo o a las pocas horas o días de nacer", se defiende.

Ruiz-Valdepeñas, preguntado por las posibles causas de ese paro cardiorrespiratorio, reconoce: "No lo sé, será el hospital el que diga qué le ha pasado a un bebé que nació bien, en un embarazo controlado".

Sobre si la situación médica del bebé sería diferente de haber nacido en un centro hospitalario y no en una casa particular, lejos de la asistencia recomendada, responde: "El parto fue absolutamente normal. Esta familia había decidido parir en casa, fue su decisión. Otra cosa es estar en un hospital, entonces a lo mejor... Pero por el hecho de estar ahí inicié las maniobras de reanimación cardiopulmonar inmediatamente. Probablemente más inmediatamente que si hubiera estado [la niña] sola en la habitación y hubiesen tenido que esperar a que llegara la matrona, que podría tardar dos o cinco minutos. Si yo no estoy tampoco sirve la ambulancia mejor medicalizada del mundo".

"La ambulancia medicalizada -prosigue el médico- hizo un trabajo excelente con una coordinación estupenda entre médico, enfermero y técnico. Y yo ayudé en lo que pude. Pero hasta que ellos llegaron, desde que ocurre el suceso, llamas al 061 y encuentran el lugar [la vivienda], menos de media hora seguro que no pasó". Aunque ese tiempo pudo resultar esencial para la salud de la niña, Ruiz-Valdepeñas insiste en que "si en esa media hora no se hace nada seguro que el bebé se muere, sin ninguna duda".

Apela al mantenimiento de la "cadena de supervivencia" para recalcar la importancia de que estuviera en ese momento, en cuanto la recién nacida entró en parada cardiorrespiratoria. "Aunque estés en el mejor hospital del mundo y con el mejor experto en reanimación cardiopulmonar neonatal, si en los primeros minutos no se hace nada, no hay nada que hacer".

Entonces, ¿salvó la vida de la bebé? "Bueno. Esta bebita está viva de milagro. Para mí es un milagro. Porque después de una parada cardiorrespiratoria tan brusca, de que el SAMU llegue a la media hora y que siga... ya es un milagro. La vida es un milagro minuto a minuto, pero en este caso es más milagrosa". Al ser preguntado sobre la importancia de la distancia de un centro hospitalario en caso de emergencia, insiste: "Sí le puedo decir que si no se hubiera reaccionado en esa media hora probablemente la bebé no estaría en estado crítico en Son Espases".

El médico se dirige a los manifestantes en una protesta contra las vacunas. D.I.

Ruiz-Valdepeñas asegura estar "destrozado, como la familia, claro". Y reitera: "Yo sé que la asistencia fue perfecta. Todo iba perfectamente. La mamá y el papá estaban felices. No es normal. No sé a qué hora entró en parada, pero es una desgracia".

Este médico, famoso por sus alegatos contra las vacunas y las medidas de control aprobadas por los gobiernos para evitar la propagación del virus, exige que no le llamen negacionista porque, además de ser un "término despectivo", asegura que está "relacionado con el Holocausto" nazi.

Este diario le explica que la noticia no es su posición en relación al coronavirus (de hecho dice que no niega el virus y asegura que su padre falleció por el coronavirus y que su hermano estuvo muy enfermo), sino el estado del bebé y que fuera atendido por un profesional que no está colegiado y que, según insisten desde el Colegio de Médicos de Baleares, no puede ejercer la medicina, ni en la sanidad pública ni en la privada.

Al ser preguntado cómo quiere que le llamen, si no es negacionista, responde: "Como médico o como fundador de Médicos por la verdad".

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