La avilesina Aránzazu Palomino, pareja de Luis Lorenzo, ha acudido a 'El programa de Ana Rosa' para contar su versión de los hechos por la muerte por envenenamiento de su tía, la vecina de Grado Isabel Suárez Arias, hace un año, en la vivienda madrileña de su sobrina y el marido de esta, ambos investigados y en libertad con cargos.

“"Te puedo asegurar que mi tía no ha sido envenenada y que esto no ha causado la muerte. Somos los primeros interesados en aclarar esta situación”, ha comenzado Palomino. “La primera que tiene que ser prudente soy y yo y no puedo dar una explicación científica a algo que desconozco. Ni siquiera conocía qué era el cadmio. Puedo asegurar que en mi casa no había cadmio. Soy la primera interesada en querer averiguar por qué han aparecido estos niveles de cadmio en la autopsia”, ha explicado antes de “adelantar que los científicos que trabajan en el caso pueden acreditar diferentes teorías que dan una explicación que pueden atribuir el motivo, que nada tiene que ver ni con mi marido, ni conmigo”.

La conductora del programa, Patricia Pardo, ha querido escuchar el relato en primera persona de la sobrina de Isabel Suárez, acusada por sus tíos de haber querido el dinero de la fallecida. “A mi tía no se le diagnóstico una demencia. Hace un año tenía un principio de Parkinson. Ella acude con una neuróloga de un hospital privado de Madrid que le diagnostica deterioro cognitivo. Ella vuelve a su domicilio en Grado y solicita a su médico que le recete l tratamiento que le han dicho. Sin embargo, al ser un tratamiento de un centro privado no se lo puede autorizar y tiene que ser un médico de la seguridad social. Pero ese médico de la seguridad social tampoco le autoriza, por eso acude a mi domicilio a hacer la revisión médica. Soy yo el que gestiona que el neurólogo la atienda y le paute esa medicación”, explica. “Se queda en Madrid con nosotros porqué empezó a empeorar. Entre dos y tres veces a la semana le llevaba a curarse dado que también tenía unos problemas en la pierna. Requería de una serie de atenciones que en su localidad no estaba teniendo”.

En ese momento de la entrevista, los periodistas presentes en plató han querido indagar sobre cómo se gesto todo lo relacionado con el testamento, ene l que Palomino sí figuraba como beneficiaria. “Mi tía tenía sus facultades mentales intactas en el momento que hace el testamento. Ella hace dos testamentos con años de diferencia y los dos nombra al mismo heredero y hace el mismo legado. Incluye a mis tíos, que no estaba incluido en el primer testamente y me incluye a mí. También pide ser enterrado en el mismo comentario que su marido. Por ello podrás entender que, si hace todo esto, tiene sus facultades mentales intactas”.

Respecto a este tema, en el plató afirman que la mujer de Luis Lorenzo acudió “cuatros veces al notario. El 7 de mayo se cambia el testamento y el 28 de mayo se otorga los poderes y luego tienen dos intentos más para cambiar los poderes que se les deniega porqué su tía ya no estaba en condiciones de conceder esos poderes”. “Lo hicimos para conocer el saldo el que disponía para utilizarlo a la hora de costear el tratamiento”, contaba Palomino ante la insistencia de los periodistas. “Yo en ningún momento he tocado el dinero de la herencia de mi tía”.

El popular actor y su pareja fueron detenidos el pasado viernes por la Guardia Civil, a raíz de una denuncia de uno de los hermanos de la fallecida, José María Suárez. Posteriormente fueron puestos a disposición judicial. Tras comparecer ante el juez, se les dejó en libertad con cargos. La versión de los hermanos de Isabel Suárez es radicalmente distinta. Aseguran que dejó de comunicarse con ellos a primeros de marzo del año pasado, y que hasta entonces llamaba “todas las noches” a una cuñada suya que estaba enferma. También desde ese momento dejó de coger el teléfono. José María Suárez, que cuenta con el apoyo de sus dos hermanos, presentó entonces una denuncia por desaparición, que ratificó semanas más tarde.

La familia de Isabel Suárez no volvió a tener noticias de ella hasta que un vecino de Valduno, localidad del concejo de Las Regueras donde la mujer había vivido durante más de 50 años y a donde regresaba todas las semanas, vio una esquela con su nombre. Le sorprendió, primero, porque asegura que la mujer estaba en perfecto estado de salud y se valía por sí misma “para todo”. Y segundo, porque en la esquela no aparecían nombres de familiares, pero sí que había muerto “con su sobrina más querida”, lo que disgustó a los hermanos de la fallecida, que publicaron otra esquela, y provocó agrios enfrentamientos durante el funeral y tras la homilía. “Hace un año estuvo unos días conmigo y no paraban de llamarla”, explica Palomino.” Ellos no soportaban que ella tuviese trato conmigo. Mi tío denuncio a mi madre por la herencia de mi abuela. Él perdió el juicio, pero mi madre tuvo una grave depresión. Cuando mi tía estuvo conmigo eran incesantes las llamadas telefónicas”, cuenta. “Ya ta la música tocando todo el tiempo, quiero más morir, que vivir así. No hay derecho”, relata que decía su tía ante las llamadas de teléfono.

Los hermanos de Isabel Suárez aseguran que su único objetivo es que se esclarezca “toda la verdad” y que “se haga justicia”. José María Suárez está “convencido” de que su hermana pudo ser “secuestrada y envenenada”, con el objetivo de conseguir su herencia: 60.000 euros en una cuenta bancaria, otra cantidad que los hermanos desconocen a plazo fijo, un piso en Grado y varias fincas rústicas en Valduno.