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Ciberdelitos

Una víctima gallega de una estafa bancaria: "En diez minutos me dejaron sin nada"

Aida recibió un SMS para verificar un cargo de 500 euros a través del cual le 'hackearon'

Policía de ciberdelitos, en una imagen de archivo. POLICÍA NACIONAL

Los ciberataques están a la orden del día y con el objetivo de poner sobre aviso a potenciales víctimas, la gallega Aida Lorenzo quiere relatar su historia. “Me he quedado sin nada”, lamenta la joven, que ha sido víctima de smishing, una forma de phishing en la que se utilizan los teléfonos móviles como plataforma de ataque. El delincuente realiza el ataque con un intento de obtener información personal, incluidos los números de la tarjeta o de la seguridad social. En el caso de Aida, a través de un único mensaje de texto que le llegó a su teléfono móvil el pasado 23 de septiembre, los hackers fueron capaces de robarle 8.000 euros de su cuenta en el Banco Santander.

“Me llegó un SMS del Santander al mismo hilo de mensajes que me enviaba el banco. Decía que había un cargo en mi cuenta de 528 euros y me facilitaban un enlace para verificar la compra”, cuenta Aida Lorenzo, que pinchó en dicho enlace y fue dirigida a una página similar a la que utiliza el Banco Santander para introducir los datos de acceso a la banca online. “Era idéntica”, asegura la joven. Fue cuando escribió su clave y la página se congeló cuando empezó a sospechar y llamó al banco.

“En un intervalo de diez minutos me robaron 7.000 euros”, denuncia. Para ello le hicieron un traspaso entre dos cuentas de las que es titular por importe de 7.000 euros, para, posteriormente, con su tarjeta bancaria realizar compras por valor de 1.400, 1.700, 1.700 y 1.200 euros a través de Revolut, un neobanco. “Todo sin mi consentimiento y sin ningún mensaje de verificación”, destaca Aida, indicando, además, que su límite de gasto diario en la tarjeta era de 1.200 euros.

Para más inri, le retuvieron 2.000 euros a mayores de una cuenta bancaria que acababa de crear conjuntamente con su pareja. “Los sacaron a crédito a través de una tarjeta que en ningún momento solicitamos pero que el banco entendió oportuno emitir por considerar que tenemos un buen historial bancario previo”, explica esta vecina de A Cañiza, criticando que “lo que ocurre es que les viene bien emitirla porque les interesa que la gente use crédito, pero realmente dudo que nuestro historial de gente joven cobrando poco sea un buen historial bancario”.

Otros 2.000 euros

Aida vive actualmente en Madrid, por lo que, en cuanto se percató de que había sido víctima de una estafa volvió a A Cañiza para tramitar la denuncia. “Esto fue un viernes; pues el sábado volví a Galicia y el lunes a primera hora ya estaba en la sucursal del Banco Santander en A Cañiza”, indica la joven, lamentando que en la oficina de A Cañiza no le permitieron bloquear el traspaso de los 2.000 euros a crédito que le habían retenido. Tuvo que ir a la sucursal de Puxeiros, en Mos, para poder hacerlo, y, a continuación, acudió al puesto de la Guardia Civil de Ponteareas para presentar la pertinente denuncia por un delito de estafa bancaria por transferencia no consentida mediante manipulación informática o artificio semejante.

El ciberataque sufrido por Aida no es un hecho aislado, pues la Policía Nacional ha alertado en la última semana de la proliferación de este tipo de estafas mediante la suplantación del banco. “Parecía real”, explica la joven cañicense, a la que han dejado con 1.000 euros en la cuenta. “Mil euros que tendré que invertir en pagar a un abogado para intentar recuperar mi dinero”, lamenta Aida Lorenzo.

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