Suscríbete Caso Abierto - La Nueva España

Caso Abierto - La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Acusado de agresión sexual

El día a día de Alves en Brians 2: comparte celda con otro brasileño llamado Coutinho

Los responsables de la cárcel están más preocupados por el estado anímico del futbolista que por su seguridad

Dani Alves. EP

Cero privilegios. Pura normalidad. Cumplimiento de los protocolos. Ni una diferencia con respecto a cualquier otro preso, pero todo el mundo sabe, tanto en el Govern de la Generalitat como en la Conselleria de Justicia, en los Mossos d’Esquadra y en los centros penitenciarios de Catalunya, especialmente en Brians 2, donde acaba de ser trasladado el futbolista brasileño Dani Alves, de 39 años, presunto violador de una chica de 23 años en un baño de un reservado privado de la discoteca Sutton, de Barcelona, que no es un caso más.

"Se le ve un tío duro, muy entero, pero si la prisión se prolonga será muy duro para él"

decoration

Dada la firmeza y determinación con la que Anna Marín, jueza sustituta en el juzgado de instrucción nº 15 de Barcelona, envió a prisión sin fianza al popular y laureado exfutbolista azulgrana, ahora despedido de los Pumas, de México, y examinada la gran documentación aportada por la Unitat Central de Agressions Sexuals (UCAS) de los Mossos, responsable de investigar, desde el minuto uno, la denuncia por violación presentada contra el futbolista, los responsables de Brians 2 no han querido dejar nada al azar y, siendo depositarios, por parte de la jueza, de la responsabilidad de cuidar de la seguridad y de la salud del futbolista, decidieron, desde un primer momento, que Alves contase, para su adaptación, con la presencia en su misma celda, de unos seis metros cuadros, de otro preso, acusado también de un delito sexual.

Tras una exhaustiva selección y, según ha podido saber EL PERIÓDICO DE CATALUNYA, del grupo Prensa Ibérica,, Alves cuenta, desde su llegada, el pasado lunes, a Brians 2 procedente de Brians 1, con la compañía del también brasileño Coutinho, que compartirá el día a día con el futbolista. No deja de ser curioso que el compañero escogido tenga el mismo apellido que otro famosísimo futbolista, que perteneció al Barça y ahora en el Aston Villa inglés, que, sin duda, compartió grandes momentos, fuera y dentro del terreno de juego, con el veterano exfutbolista del Barça.

"El papel del compañero de celda de Alves", señalan fuentes conocedoras de su situación penitenciaria, muy delicada, sobre todo en cuanto hace referencia a su estado anímico, "es muy importante, pues, dada la contundente decisión de la jueza y la extensa, documentada y detallada investigación de los Mossos, todo parece indicar que Alvés podría pasar mucho tiempo en prisión pues, tal y como detectó la jueza, el peligro de que, dada su capacidad económica, huya de España, no solo es muy posible, sino muy fácil".

Coutinho, pues, jugará un papel muy importante en la adaptación de Alves a su día a día en la prisión, considerada un verdadero pueblo, con su hospital, polideportivo, teatro…pero con una rutina muy severa, que arranca a las 08.00 horas y concluye a las 22.00 horas cuando se apagan todas las luces de los módulos.

Hay quien piensa que Alves podría acabar siendo "el mejor monitor de fútbol" de la prisión

decoration

La primera impresión de los que han convivido los tres primeros días de estancia de Alves en Brians 2 les permite asegurar a EL PERIÓDICO que "se le ve un tío duro, de gran entereza, consciente de que esto puede durar y sabedor de que si la prisión se eterniza será muy duro y deberá adaptarse lo mejor posible".

En ese sentido, los responsables de las prisiones catalanas, que no están especialmente preocupados por la seguridad de Alves, ya que su traslado de Brians 1 a Brians 2 se produce, precisamente, para poder controlarlo mejor y, sobre todo, para que no se produzcan, por ejemplo, incidentes como ocurrieron con el rico empresario catalán Javier de la Rosa, de quien se llegaron a difundir fotografías comiéndose un bocadillo en chándal en el patio de la cárcel, sí intentan vigilar de cerca, especialmente en esta primera semana, su estado anímico, ya que el shock que representa para un millonario que lo tiene todo pasar a vivir en una estricta y más que minimalista vida penitenciaria puede ser tremendo.

Es verdad que en el módulo 13 de Brians 2, en la localidad de Sant Esteve de Sesrovires (Baix Llobregat, Barcelona), donde se encuentra Alves, que se expone a una pena entre 4 y 12 años de prisión, solo hay presos acusados de delitos sexuales y los hay de toda clase social y condición.

La vida en prisión, evidentemente, no tiene nada que ver con la vida que ha llevado Alves hasta su detención. Son el día y la noche. Ahora, no solo debe ajustarse a un horario y estilo de vida estricto, sino obedecer las órdenes de los funcionarios y soportar que todo el mundo lo reconozca y lo mire como alguien especial al que, tal vez, se acerquen para conseguir algo aunque, en ese sentido, el control será enorme.

"Es evidente", señala un importante abogado barcelonés, que, en ningún momento, ha pretendido hacerse con el 'caso de Alves' como sí han intentado algunas de las ‘togas de oro’ de Barcelona, "que el trabajo del colega Cristóbal Martell será encontrar algún o algunos resquicios para desmontar la instrucción del caso que, por lo que se ha ido leyendo y sabiendo, está muy bien realizada, documentada y argumentada, con suficientes pruebas, tal vez, como para hacer muy difícil su salida de prisión". En ese sentido, el mismo letrado afirma que "para que una jueza sustituta decida con tanta contundencia y seguridad enviar a prisión a un acusado tan mediático debe estar muy segura de lo que hace y saber que las pruebas son contundentes".

Fuentes penitenciarias no creen que Alves sea un preso conflictivo, pero avisan de que su adaptación puede ser "un infierno"

decoration

Es evidente que la decisión de Alves de reforzar el trabajo de su abogada Miraida Puente Wilson, especialista en extranjería y, por tanto, en principio víctima, dicen fuentes juristas, de la contundencia de la acusación y de una solvente instrucción, con el espectacular y llamativo fichaje de Martell, un auténtico primer espada de la abogacía catalana, tiene como principal objetivo conseguir la libertad bajo fianza, sea la que sea, del futbolista comprometiéndose, lógicamente, a no abandonar el país durante los próximos meses.

Las fuentes penitenciarias consultadas por este diario están convencidas de que Alves no será, en modo alguno, un preso conflictivo y que, dado su carácter extrovertido y dicharachero, podría ir adaptándose poco a poco a la rutina carcelaria y convertirse, quién sabe, "hasta en un gran monitor de fútbol, en el mejor".

"Si tú eres un delincuente habitual, que entras y sales de prisión, esa adaptación es automática. Si eres un ciudadano que ha tenido mala suerte y acabas en prisión, esa adaptación es durísima. Pero si eres uno de los tipos que mejor vive del mundo, como posiblemente es Alves, que, incluso, muestra constantemente su vida en las redes sociales, adaptarse a la cárcel es un infierno", señalan expertos en la materia.

Y, no solo Alves, no solo el preso, no solo el millonario encarcelado ha de adaptarse a esa durísima, imprevista y quién sabe si larga vida de privaciones, sino la familia y sus amigos. En ese sentido, todos reconocen que para el entorno más próximo del futbolista brasileño la situación será, no solo novedosa, sino esperpéntica.

Y, para poner un ejemplo de lo que le espera al entorno más cercano del jugador, hay quien recuerda como escena más sintomática y ejemplar respecto a esa gran dureza y distanciamiento con la vida anterior del preso y su familia, la primera vez que Mercedes Misol, esposa del empresario Javier de la Rosa, visitó a su esposo en Can Brians. "Llegó con chófer y guardaespaldas, claro", señala un funcionario presente aquel día en aquella prisión, "y, de repente, se dio cuenta de que, de la misma manera que su esposo era un preso más de Can Brians, ella era un familiar más en la larga cola que había en la entrada del centro, en el patio e, incluso, en la taquilla donde, lo primero que tenía que hacer, era abrir una cuenta de peculio (ahora de 100 euros semanales) para que su marido pudiese comprarse lo que quisiera en la prisión".

Es evidente que el brasileño Coutinho jugará durante este periodo un papel muy importante en la adaptación de Alves a la vida penitenciaria pues, sin duda, será el primero que, de detectar alguna anomalía en su comportamiento, especialmente, en su estado anímico, podrá disparar las alarmas para que los responsables del centro, donde hay médicos, psicólogos, juristas, educadores…afronten los problemas con los que se enfrenta el ya exfutbolista del Pumas de México.

Compartir el artículo

stats