Invesigación
El acusado de secuestrar y violar a una mujer durante dos años en Murcia lo niega todo y la jueza lo manda a la cárcel
La víctima quedó en libertad con cargos por encubrimiento y con una orden de alejamiento respecto de la afectada, que en los juzgados estuvo arropada por otras víctimas de violencia de género, a las que se abrazó y contó su historia

Sara Fernández
Ana Lucas
Prisión provisional, comunicada y sin fianza. Alberto S. M., detenido por violar y secuestrar presuntamente a una mujer durante dos años en una casa de la pedanía murciana de San José de la Vega, ya dormirá este viernes en el penal de Sangonera, según han confirmado fuentes judiciales.
En su declaración, según detallan las mismas fuentes, el sujeto lo negó todo. Aseguró que la mujer se fue de su casa sin lesión alguna y que no la secuestró.
"Tras oír a las partes, la instructora ha considerado procedente la adopción de la medida cautelar privativa de libertad, acordando su ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza, por la gravedad de los hechos y tras apreciar riesgo de reiteración delictiva, fuga y destrucción de pruebas", detallan desde el TSJ de Murcia.
También compareció como investigada María, la vecina, acusada de encubrimiento, dado que, presuntamente, era conocedora del calvario que estaba pasando la víctima, la cual el martes logró coger una escalera, saltar el muro de la vivienda y huir. Ella quedó en libertad con cargos por encubrimiento y con una orden de alejamiento respecto de la víctima.
Se investigan los delitos de detención ilegal y los delitos continuados de malos tratos, amenazas, coacciones y agresión sexual.
La perjudicada, en los juzgados, estuvo arropada por otras víctimas de violencia de género, a las que se abrazó y contó su historia, explican fuentes judiciales. Estas mujeres que ofrecieron su apoyo a la afectada le tendieron la mano para seguir adelante. También tiene a su ex, ahora un amigo, el cual la llevó a recibir atención sanitaria cuando ella fue en su busca.
"La magistrada ha acordado la declaración de un tercer investigado, testigos, y ha solicitado informe forense para evaluar las lesiones psicológicas y físicas de la víctima, entre otras diligencias", destaca el TSJ.
La mujer logró escapar el pasado martes aprovechando que su captor dormía. Saltó el muro de la vivienda y caminó varios kilómetros hasta la casa de su ex para pedir ayuda. Él la llevó al médico.
Cuando los sanitarios atendieron a la víctima del secuestro en la casa de San José de la Vega, se encontraron con una persona que llevaba mucho tiempo sin recibir atención médica: presentaba en el cuerpo, afirmaron testigos, múltiples hematomas, tenía una brecha en la cabeza (por la cual recibió puntos) y había perdido varios dientes. Aunque lo más grave lo tenía en un ojo: había perdido la visión del mismo, algo que ocurrió, según narró ella misma, después de que su captor le propinase una paliza bestial.
- Adiós al uso de la baliza V-16: la DGT explica su fecha límite de uso por conductor
- Adiós a la baliza v-16 y uso opcional tras su compra obligada antes del 1 de enero: 'No será exigible su conectividad con los sistemas de detección
- Un conductor circula a 115 kilómetros por hora por autovía y la cámara le multa por no llevar el elemento de seguridad obligatorio dentro del coche: la Guardia Civil extrema la vigilancia
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir la bicicleta eléctrica más barata del mercado para esta primavera: con tres niveles de asistencia al pedaleo
- Multado con 200 euros por viajar solo en el coche en ciudad y no respetar la nueva señal de Tráfico: el Gobierno fomenta el uso del coche compartido
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir el cojín ergonómico más cómodo del mercado: disponible por menos de 4 euros
- Mañana se esperan colas kilométricas en Action para conseguir el juego de cacerolas de aspecto piedra más baratas del mercad: por solo 6,95 euros
- Multado con 600 euros por pasar delante de un control de tráfico, no ser detenido y escribir cuando detiene el coche por 'solidaridad': la Guardia Civil extrema la vigilancia