Desde que la Guardia Civil popularizó su imagen a través de las redes sociales Jorge Pérez seguramente que ya sabía que su fama iba a traspasar fronteras. Pero a buen seguro que lo que no tenía ni idea es que le iban a fichar para un programa de televisión tan importante como Supervivientes. Y lo que es todavía menos probable es que se imaginase que iba a conseguir triunfar en el reality más conocido de la televisión en España y que iba a salir de allí ganador y con más de 200.000 euros bajo el brazo.

Pero Pérez no es el único que se ha hecho famoso gracias al formato de Telecinco. Ni mucho menos. Su mujer, que durante meses le defendió, ha sido una gran estrella. Un gran fichaje. Y a ella es precisamente a la que él se ha querido dirigir en su primer mensaje en redes sociales una vez abandonada la isla. Un mensaje cargado de emisión y que ha dejado a muchos sorprendidos. No ha hablado de sus compañeros ni de su fama recién estrenada. Ha hablado de su mujer.

Pérez grabó el vídeo desde el complejo de lujo en el que descansan todos los participantes en Supervivientes los 15 días que tienen que estar en cuarentena como cualquier turista que visita España estos días de estado de alarma. El objetivo es cumplir con las medidas impuestas por sanidad para evitar la propagación del temido coronavirus.

“Estoy empezando a ponerme al día con todo lo que pasó en este tiempo”, explicó Pérez. Hay que tener en cuenta que, por ejemplo, los supervivientes no supieron nada de lo que había sucedido en España durante meses. Ni tan siquiera que se habían cerrado fronteras o que se había decretado un confinamiento de la población general. Ellos estaban en Honduras en el concurso y permanecieron ajenos hasta tiempo después.

“Tengo unas sensaciones muy buenas sobre todo de descubrir el cariño con el que habéis tratado en todo este tipo de mi mujer. Es una persona increíble. Estoy muy emocionado de ver todo lo que ha hecho”, sentenció el ganador haciendo hincapié en que a pesar de que está encantado de estar con sus compañeros ya echa de menos poder salir del hotel en el que están confinados y a buen seguro disfrutar tanto de su fama como de los bolos que va a poder hacer ahora una vez ganado el programa.