El martes fue un día complicado para todo el elenco de Sálvame. Todos tenían que escuchar a una Mila Ximénez, rota por teléfono, contando que padecía cáncer de pulmón. Todos se quedaron fríos, sin saber qué decir, con el rostro paralizado... pero lo cierto es que la colaboradora estaba llena de fuerza y energía. Tal y como dijo ella misma, esto no va a poder con ella porque por peores cosas ha pasado.

Sus hermanos, Manolo y Concha han venido a Madrid para estar al lado de Mila Ximénez y acompañarla en todo momento. Hoy, hemos podido ver a la periodista acompañada por estos dos andando tranquilamente por la calle.

Alba Santana, el apoyo de Mila Ximénez en su momento más duro: "Tengo mucho miedo"

Mila Ximénez es una mujer fuerte, con mucha garra y está completamente segura de que va a superar este pequeño bache en el camino. Así que, qué mejor que la compañía de sus hermanos para luchar juntos en esta batalla.

El martes fue un día complicado para todo el elenco de Sálvame. Todos tenían que escuchar a una Mila Ximénez, rota por teléfono, contando que padecía cáncer de pulmón. Todos se quedaron fríos, sin saber qué decir, con el rostro paralizado... pero lo cierto es que la colaboradora estaba llena de fuerza y energía. Tal y como dijo ella misma, esto no va a poder con ella porque por peores cosas ha pasado.

Sus hermanos, Manolo y Concha han venido a Madrid para estar al lado de Mila Ximénez y acompañarla en todo momento. Hoy, hemos podido ver a la periodista acompañada por estos dos andando tranquilamente por la calle.

Mila Ximénez muestra su regalo de cumpleaños más especial

Mila Ximénez es una mujer fuerte, con mucha garra y está completamente segura de que va a superar este pequeño bache en el camino. Así que, qué mejor que la compañía de sus hermanos para luchar juntos en esta batalla.La colaboradora ha lucido un conjunto rosa pastel y unas gafas de sol que impedían que viéramos su mirada.

Con la cabeza alta, la periodista daba un paseo con sus hermanos. Más tarde, Mila Ximénez llegaba acompañada de Manolo y Concha y entraban en su casa. ¡Mucho ánimo Mila!