Ganar Gran Hermano no es cualquier cosa. Y si no lo es ahora, que la audiencia del programa se ha reducido considerablemente con respecto a la primera edición, no hay ni que imaginarse lo que era cuando el formato aún sólo había sido emitido en dos ocasiones. Dicen que la única edición de este concurso famoso a nivel mundial que fue “auténtica” fue la primera ya que los que entraron en la casa después ya estaban “contaminados”. Es decir, ya sabían de una manera o de otra lo que se iban a encontrar.

Pero precisamente si miramos a esa segunda edición también vemos ejemplos de gente que no quiso vivir sólo del formato. Que quiso vivir la experiencia pero que ahora está alejada de las cámaras. Es el caso de Sabrina Mahi, una joven que se hizo con el triunfo en la segunda edición, que ha fundado una familia y que años después vive lejos de la fama. De hecho en Instagram, una red social en la que son muy activos todos los seguidores del programa así como los exconcursantes que buscan fama, Mahi cuenta con poco más de 7.000 seguidores

Pero algunos de ellos se han preocupado en los últimos días. Y no es para menos. La joven ha venido compartiendo imágenes y palabras que no son del todo tranquiliazadoras. La última un bol de palomitas que decía “tener preparadas” con hastags como “estáis acabados” y emoticonos de manos haciendo peinetas.

Lo cierto es que no es la primera vez que hace algo así. Lleva días repitiendo violentos mensajes en los que asegura que está tratando de defender una verdad poco creíble: la que defienden los negacionistas de la pandemia. De hecho comparte en varias de sus publicaciones charlas de médicos que dicen explicar “lo que de verdad está pasando”.

Gran Hermano volverá el próximo año a Telecinco. Al menos eso es lo que aseguró la principal cadena de Mediaset. Lo que parece claro es que no lo hará, el menos de momento, con personajes anónimos. Se tratará de buscar famosos que puedan aportar más audiencia a pesar de que la versión VIP no fue, ni mucho menos, la primera que la audiencia pudo disfrutar del programa ni la más “original”.