El fin de semana pasado el programa Viva la vida, presentado por Emma García, volvió un momento tan difícil como emocionante. El paparazzi Diego Arrabal, colaborador habitual del espacio de Telecinco entraba en plató tras habar superado el coronavirus y después de haber estado ingresado.

"El plató no se hace fácil”, fue la primera confesión de Diego en su charla íntima con Emma García. “Quiero darle las gracias a todos. Ni en mis mejores sueños podría imaginar tantísimos mensajes de personas que conozco, de algunos que llevaba tiempo sin tener contacto e incluso personas que no conozco, a través de las redes sociales”.

Arrabal relató cómo fue todo el proceso, desde que supo que era positivo, hasta su paso por el hospital. “Empecé a no respirar bien, pero no sabía si era del susto”. Además, considera que su gran error fue quitarse la mascarilla en una reunión de amigos: “Soy muy cabezón y me culpaba por no haber cumplido bien las normas porque si las cumples, evitas el contagio. No lo hice bien y nos contagiamos cuatro compañeros”, declaraba a Emma García. "Te conviertes en la persona más chica del mundo, todo te parece un mundo. El primer mensaje de mi hijo para mí fue todo”. Diego sentencia su entrevista considerando que esta experiencia le ha hecho "reflexionar mucho".

Polémica por la nueva colaboradora contratada por Viva la Vida: “con toda la gente que hay en paro”

Viva la Vida sigue, después de fichajes como las hermanas Campos, aumentando su nomina de colaboradores. En esta ocasión la última en incorporarse al programa de las tardes del fin de semana de Telecinco ha sido Ana María Aldón. Algo que no ha sentado del todo bien entre la audiencia. “Habiendo tanta gente en paro no se que hace esa en el plató”, sentenciaba una usuaria de las redes sociales hace sólo unos días al ver la noticia de su fichaje. Al parecer no era la única que lo pensaba. Otros muchos siguieron esas críticas. “¿No había otra que poner para comentar los temas de actualidad que esa que ya ha pasado por todos los programas?”, preguntaba una segunda usuaria de redes sociales. Lo cierto es que el fichaje ha conseguido lo que se pretendía, que fuera polémico y que no pasara desapercibido.