El octavo capítulo de la serie documental de Rocío Carrasco, 'Rocío, contar la verdad para seguir viva', ha sido quizás el más duro de los emitidos hasta el momento no sólo para la protagonista del desgarrador testimonio, sino también para todos los telespectadores, que después de muchas especulaciones hemos escuchado de la boca de la exmujer de Antonio David Flores la terrible realidad de su vida al lado de su hija, Rocío Flores, y hemos conocido la terrible pesadilla que vivió y el maltrato continuado que padeció durante años a manos de la adolescente hasta la brutal paliza del 27 de julio de 2012, que rompió su relación para siempre.

Un brutal testimonio que ha eclipsado la insinuación que Rocío ha hecho con respecto a su familia materna, asegurando que tras la apertura del testamento de Rocío Jurado, y después de descubrir que la ella era su heredera universal, la ruptura familiar se precipitó y se hizo evidente cuando sus tíos Amador y Gloria Mohedano, Rosa Benito y José Antonio Rodríguez, además del viudo de su madre, José Ortega Cano, se posicionaron públicamente al lado de Antonio David Flores, la persona que más daño había hecho en su vida a 'La más grande'.

Amador Mohedano, sin poder ocultar su abatimiento tras las nuevas declaraciones de su sobrina, continúa en su línea de no pronunciarse, a la espera de que termine de emitirse la docuserie para responder al testimonio de Rocío públicamente.

Sin embargo, el hermano de Rocío Jurado no puede evitar romper su silencio para confesar lo injusto qué le parece lo que está pasando con Rocío Flores que, tras el brutal testimonio de su madre confesando cómo se comportaba con ella y las cosas que hacía y le decía, se ha convertido en la gran protagonista y señalada de la docuserie. "No me gusta nada lo que está pasando", asegura un dolido Amador, que apoya en estos complicados momentos a su sobrina nieta y hace unos días le aconsejó que estuviese "tranquila porque el tiempo pone todo en su sitio".