Dispuesto a llegar hasta el final, Kiko Rivera no sólo ha emprendido una guerra judicial contra su madre, Isabel Pantoja, sino que también ha demandado a su tío Agustín por administración desleal, estafa y apropiación indebida. Acusaciones muy graves que, al parecer, el Dj tendría muy bien documentadas y por las que el hermano de la tonadillera podría ir a prisión.

Si este lunes Kiko confesaba que había estado a punto de llegar a un acuerdo con los abogados de su madre pero que, una vez más, ésta se había reído de él al asegurar que no encontraban los enseres de Paquirri que se habían comprometido a entregarle como muestra de buena voluntad, ahora el marido de Irene Rosales se reafirma en sus acciones legales en contra de Agustín Pantoja y confiesa que ya no hay marcha atrás.

Aunque parco en palabras, y sin querer entrar en detalles, Kiko sentencia a su tío, asegurando que "ha tenido su tiempo para recapacitar y hacer las cosas bien". Algo que, a la vista está, no ha hecho, "porque las cosas cuando una parte no quiere, no quiere", por lo que ésta vez sí, el hijo de Isabel Pantoja está dispuesto a llegar hasta el final para demostrar que tanto su madre como su tío le han engañado y le han perjudicado seriamente en sus finanzas.

Intento de secuestro

Socialité desveló el sábado uno de los episodios más desconocidos de la vida de Isabel Pantoja: un intento de secuestro. Parecía imposible encontrar cosas que no se hubieran contado en televisión sobre la vida de la tonadillera, pero en el programa pilotado por María Patiño lo ha conseguido. Según Socialité, todo sucedió en un viaje de la cantante a Panamá. Un político, que según un el confidente que narró el intento de secuestro "estaba obsesionado y enamorado" de Isabel Pantoja, le invitó a visitar su casa.

Ella, junto al personal de su equipo, aceptó la invitación y viajó a la residencia del político. Una vez allí, y siempre según la versión ofrecida por el programa, empezó a sospechar de que algo raro estaba ocurriendo cuando le comunicaron que tendría que estar a solas con el anfitrión en un despacho. Tal y como cuenta el confidente, una vez dentro, el político cerró con llave y no le permitió salir pese a la insistencia de la tonadillera. Estuvo allí cerca de una hora. El hombre, según contaría Isabel más adelante, le ofreció "ser la dueña de Panamá"La escena terminó cuando ella suplicó que le dejará marcharse. Según esta versión, el "importante político" accedió al darse cuenta de que la cantante no estaba por la labor de quedarse a su lado para siempre. 

Según cuenta su entorno, Isabel Pantoja lo recuerda como uno de los peores días de su vida, tanto que desde entonces no ha vuelto a pisar Panamá. El periodista de Miami Álex Rodríguez ha confirmado la historia. Al parecer la cantante habría relatado la historia a su círculo íntimo en México, entre los que se encontraban el cantante Juan Gabriel.