¿Broma o pillada? Eso es lo que seguramente se preguntarán los seguidores de Alessandro Livi tras ver una de sus últimas publicaciones en Instagram. Y es que no han sido pocos los seguidores del italiano que han afirmado que la imagen colgada supuestamente en invierno, en un paisaje nevado y en bañador, es falsa. "Eso es Photoshop", afirman algunos.

En la imagen en cuestión se puede ver a Livi, sin camiseta y con un bañador rosa, brazos extendidos y mirada al cielo. Tras él, un paisaje totalmente nevado con el cielo despejado. "Esta se la debía a Filomena. Qué frío se pasa haciendo estas cosas", ha escrito acompañando a la imagen en su cuenta oficial de Instagram, en la que suma más de 207.000 seguidores. Además, la publicación también cuenta con el icono de la risa y la etiqueta "#filomenlandia".

La publicación ha generado numerosos comentarios entre sus seguidores. Son muchos lo que creen que se trata de un montaje, como todo apunta. "Eso es photoshop", "se nota hasta el reflejo", han afirmado algunos de los "followers" del exfutbolista.

Pese a que el exconcursante de "La isla de las tentaciones" no ha especificado si se trata de una broma o no, todo apunta a que ha sido así.

Livi hizo carrera futbolística en categorías semiprofesionales en Italia. En España se hizo famoso por su participación en diversos programas de televisión. Fue concursante en "Gran Hermano 12+1", "Gran Hermano: La Re-Vuelta", "¡Mira quién salta" y, por supuesto, la segunda edición de "La isla de las tentaciones".

Precisamente, al último "reallity" de Mediaset llegó prácticamente de rebote. Y es que el italiano y su pareja se habían quedado fuera del casting inicial. Si bien, la marcha de unos concursantes a los pocos días de programa les permitió la incorporación.

Livi acudió acompañado de la que era su pareja, la cubana Patry Guimeras. Llevaban un año de relación y abandonaron el programa juntos.

"La isla de las tentaciones" es uno de los últimos grandes éxitos de Mediaset. La dinámica del programa es muy sencillas. Varias parejas acuden juntos y, al llegar a la isla, son separados. Por un lado, los chicos, que viven en una casa; y por el otro, las chicas. En cada una de las moradas hay "tentadores", personas del sexo contrario que tratarán de que los participantes sean infieles a sus parejas. Semanalmente, los concursantes ven imágenes descontextualizadas de lo que está haciendo su pareja en la otra casa.

La mayoría de los participantes afirman que acuden para afianzar su relación; si bien, la mayoría de ellos acaban rompiendo antes de abandonar el concurso.