Han vivido una semana muy truculenta, pero la agitada vida social de Kiko Matamoros y Marta López no tiene parangón, por esto la pareja, que parece haber solucionado todas las diferencias y crisis que se iniciaron la semana pasada, vuelve a disfrutarla junta.

Tras siete intensos días marcados por un distanciamiento entre ellos, las aguas vuelven a su cauce. Te ponemos en antecedentes. Entre ellos se desató una crisis, que en principio parecía motivada por la subida por parte de Marta de un vídeo de Kiko Matamoros bailando con Alejandra Rubio que no gustó al colaborador y por el que, incluso, pidió a su novia que se fuera de casa. Después la cuestión derivó a si había celos por parte de uno u otro para culminar en que lo que realmente molesta a Kiko es la amistad de su novia con determinados compañeros de 'Sálvame', concretamente con Anabel Pantoja, quien, sin comerlo ni beberlo, ha sido señalada como el punto de discordia entre Kiko Matamoros y Marta López.

Precisamente con la sobrina de Isabel Pantoja coincidieron en el primer acto social al que asistieron la modelo y el colaborador televisivo tras esta crisis. En el cumpleaños de Belén Esteban, Kiko y Marta se encontraron con Anabel, que, como no podía ser de otra manera, también estaba entre los invitados al fiestón con el que la de Paracuellos del Jarama agasajó a su familia, amigos y compañeros.

Quizá fuera la presencia de Anabel el motivo de las 'malas pulgas' que lució Kiko Matamoros esa noche, o que sus diferencias con Marta no están del todo solucionadas. Sea lo que fuere, la pareja brilló por la ausencia de alegría y buen humor en esta cita aunque, eso sí, no faltó la ironía que caracteriza al colaborador televisivo, quien, al preguntarle qué le había regalado a la homenajeada, sorprendió con su respuesta: "Un pino de Navidad".