Confesión

Roberto Álamo en 'El Hormiguero': "Llegué a poner el Goya a la venta cuando no me llamaban para trabajar"

El actor recordó esa anécdota en el programa de Antena 3, donde acudió junto a Inma Cuesta para presentar 'El Páramo'

Roberto Álamo en 'El Hormiguero'.

Roberto Álamo en 'El Hormiguero'.

Redacción Yotele

'El hormiguerorecibió este lunes en su plató a Inma Cuesta y Roberto Álamo. Ambos acudieron al programa de Pablo Motos para presentar 'El Páramo', la nueva película de terror de Netflix. Además, el actor aprovechó para contar una sorprendente anécdota después de que el presentador recordara unas declaraciones que hizo en el pasado. 

"Había una frase tuya que acaba con el postureo del mundo de los actores. Dijiste que cuando te ofrecen un papel, la primera cosa que miras es la cuenta del banco", señaló Motos antes de hacer la pregunta: "¿Por qué está mal visto que en algunas profesiones, como la de actor y actriz, trabajes por dinero? Es por lo que trabajamos todos"

Álamo respondió que "esto no es Hollywood" porque "seguramente allí haces una serie y vives toda la vida de puta madre". "Aquí no es lo mismo. Gente como nosotros tenemos suerte y más o menos trabajamos, pero lo primero que yo hago para mantener a mi familia cuando me ofrecen algo es mirar el banco. Si es muy floja (la serie) da igual, es buenísima y la hago", reconoció. 

El actor contó una anécdota de la que ya había hablado en otras ocasiones, según él mismo recordó: "He llegado a poner el Goya con un fondo rojo de terciopelo para venderlo en Wallapop. Te lo juro, menos mal que no lo vendí porque me enteré de que no se podía vender". 

Después de recibir su primer Goya estuvo nueve meses sin trabajar, motivo por el que tomó la decisión de poner el 'cabezón' a la venta: "Son muchos meses si no tienes un colchón de dinero". Al no recibir ofertas, empezó a hacer currículums para ser camarero: "Había trabajado de camarero cuando estudiaba teatro. Me daba igual, no se me van a caer los anillos".  

Las hormigas quisieron saber el precio que le puso al galardón, pero el invitado se negó a responder: "Hostia, no te lo voy a decir". "No era una cantidad excesiva, pero es verdad que miré y no se podía vender, así que no lo hice", explicó.