Kiko Rivera ha comenzado 2022 como terminó 2021, en el ojo del huracán. Y es que tal y como ha desvelado 'Socialité' el Dj volvió a 'dar la nota' en su último bolo del año en Asturias, a un nivel muy inferior al que acostumbraba, con poco éxito de público, menos horas de las previstas y abandonando la cabina en actitud extraña cada dos o tres canciones, insinuando así que no estaba en condiciones de cumplir con sus compromisos laborales.

Una información que provocaba que Kiko, muy enfadado, respondiese a través de su cuenta de Twitch, cargando con durísimos insultos contra Telecinco y contra los empresarios que le contratan - por intentar ganar dinero organizando eventos en estos complicados momentos a causa de la pandemia - y asegurando que si dejó a medias el bolo fue porque la gente no llevaba la mascarilla puesta. "En Asturias, estuve en un restaurante de un amigo mío. Lo que no se puede hacer es organizar une evento tal y como está España y que todo dios esté sin mascarilla. Mandé ponerse la mascarilla y como no quisieron ponérsela y que había más de 200 personas y yo tengo mujer y tengo hijos y que tenemos una Nochevieja por delante en la que viene una ente mayor en la que hay que tener cuidado por no pegarle este tipo de cosas, pues yo cogí y me fui. Quién no lo entendiera, pues que se vaya a la mierda. Lo que tiene que hacer la gente es ponerse la mascarilla. Lo que no se puede hacer es organizar eventos y mira que estoy tirando piedras con mi propio tejado. El dinero va y viene. Y a los empresarios que hacéis eventos ahora mismo sois todos una cabezas locas. Y a los de Telecinco que se vayan a la mierda también, ya vendrán a llamarme".

Al margen de esta polémica, Irene Rosales ha reaparecido ultimando su carta para los Reyes Magos y evitando dar la cara por Kiko ante este inesperado nuevo escándalo. Muy seria y parca en palabras como acostumbra - a excepción de cuando trabajaba en televisión y cobraba por ello, claro está - la sevillana ha preferido guardar silencio.

Ni sobre el bolo de Asturias ni sobre si hubo felicitación de Kiko a su madre, Isabel Pantoja, en Nochevieja ha querido pronunciarse Irene, completamente muda en estos primeros días de 2022. “Llegará un punto en que no será rentable contratar a Kiko por todo que exige y lo poco que se ofrece a cambio” , comentaban desde Socialité, donde se hicieron eco de que la actuación del DJ en tierras asturianas estuvo protagonizada por el abandono de la cabina de Rivera en varias ocasiones.