Terelu Campos es uno de los rostros conocidos que más ha concienciado en los platós de televisión sobre lo importante que es hacerse las revisiones rutinarias para prevenir cualquier tipo de enfermedad, pero en su caso, el cáncer de mama. Y es que tras haber pasado por dos cáncer de mama y tener antecedentes familiares, la colaboradora se toma muy en serio estas citas con sus médicos.

Hace unos meses pudimos ver a Terelu Campos acudir al Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz para hacerse una revisión rutinaria. Unas imágenes que consiguió Europa Press Reportajes y que en ellas vemos como la colaboradora de televisión acudió acompañada por un amigo a este tipo de citas.

Eso sí, Terelu se ha dejó ver con el semblante serio y hasta incluso tapándose la cara para que los medios de comunicación no captasen el momento en el que salía del Hospital y de la Farmacia. Parece que la hija de María Teresa Campos no quería que su rostro fue capturado, a pesar de acudir a esta cita médica peinada y maquillada -a diferencia de otras ocasiones-.

Recordemos que fue en 2012 cuando le diagnosticaron el primer carcinoma maligno en el pecho derecho y en 2018, volvía a enfrentarse a esta pesadilla después de haberle visto un nuevo tumor en una mama. Sin duda, lo que está claro es que Terelu sigue confiando en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz para sus revisiones rutinarias.

Carmen Borrego, la hermana de Terelu Campos, aseguró en Viva la Vida en Telecinco que llama todos los días a su hermana para preocuparse por "un problema de salud que tiene" y que la hermana de la presentadora no ha querido aclarar. "No lo quiero decir pero no es preocupante", matizó.

Esta semana ha cumplido con su cita semanal en la revista Lecturas, en la que ha cinfesado que al volver a consulta de revisión se le han aparecido varios fantasmas y que afronta las revisiones con muchos más nervios que antes: "Cada año tengo más miedos acerca de mi cáncer".

Campos achaca estos miedos a el mal trago que pasó tras su segundo cáncer, ya que, en su familia, este tipo de enfermedad golpeó muy duro. La tertuliana confiesa que vive constantemente en alerta y declara que preferiría "continuar con la medicación de por vida" por miedo a que reaparezca.