Continúa la lluvia de estrellas en el Festival de Cine de San Sebastián y, después de Penélope Cruz - que ha recogido el Premio Nacional de Cinematografía con un look naif de Chanel que tardaremos mucho en olvidar -, Juliette Binoche - flamante Premio Donostia - y Bárbara Lennie - que ha presumido por primera vez de su abultada tripita de embarazada - le ha tocado el turno a Pilar Rubio, que este domingo revolucionaba la ciudad vasca a su llegada al famoso hotel María Cristina.

La presentadora, que este lunes presentará en el Festival su nuevo proyecto, el reality internacional de aventuras 'Discovery Canary Islands' - donde demuestra su altísimo nivel de inglés - ha sido de las celebrities más aclamadas por el público, desatando los aplausos y dejando a más de uno sin palabras con su belleza y el impresionante y lujoso outfit que ha escogido para la ocasión.

Pilar Rubio, radiante a su llegada a San Sebastián para presentar su nuevo programa EUROPA PRESS

Y es que emulando uno de los looks más icónicos de Georgina Rodríguez - cuando demostró que la logomanía está más de moda que nunca luciendo una gabardina-vestido de Louis Vuitton durante la semana de la moda de París de 2020 - Pilar ha impactado con un trench que ha usado a modo de vestido y que nos ha recordado al que en su día llevó la mujer de Cristiano Ronaldo.

En el caso de la presentadora, se trata de una maxi gabardina de Balmain, con el monograma de la firma en negro y gris a lo largo de toda la prenda. Valorada en casi 3000 euros, se trata de una de las prendas más icónicas de la exclusiva marca francesa, y cuenta con grandes solapas y un cinturón a juego para marcar cintura. Completando su look, la colaboradora de 'El Hormiguero' ha lucido botas de mosquetero de ante negro, bolso de Bvlgari en blanco con detalles dorados y unas llamativas gafas de sol.

Un outfit que desprende lujo por los cuatro costados y con el que Pilar demuestra su 'afrancesamiento' en lo que a moda se refiere cuando acaba de cumplirse un año de su mudanza a París. ¡Oh là là! Y, es innegable, ¡está sencillamente espectacular!