"La marquesa" ya está disponible en Netflix. El docureality de Falcó ha visto la luz y no ha tardado en recibir las primeras críticas. La marquesa de Griñón está de estreno y a la espera de una operación sobre la que se generaron rumores dispares antes de su confirmación, y es que su madre tuvo un malentendido con la prensa en el que hizo creer que su hija ya había sido operada. Falcó, sin embargo, aclaró días después que todavía no se había sometido a quirófano y que se encontraba "fenomenal". La operación de hombro debido a la hiperlaxitud que padece no es grave y por lo tanto no corre prisa.

Su nueva serie consta de seis capítulos en los que muestra facetas de su vida desconocidas. El primero de ellos se remontará a su infancia y hará un avance repentino hasta la fiesta de su 40 cumpleaños. Pese a querer mostrar una imagen diferente, más cercana y familiar, a la marquesa ya le han llegado las primeras críticas aunque, como ya dijo en su momento, se siente protegida por sus seguidores en as redes sociales: "Yo misma borro sus comentarios, no hay espacio para ese tipo de críticas abusivas en mi comunidad".

Los comentarios llegan de todos los polos de opinión, desde aquellos que estaban deseando verlo hasta los que no querían la producción para nada. De hecho, en pocas horas las redes ya se han llenado de mensajes que siguen la misma línea: "Luego os quejáis de que nos demos de baja, estáis diciendo que con el dinero de nuestras suscripciones pagáis semejante basura de proyectos? Una señora que no ha hecho nada en su vida?"; "Esto es una falta de respeto a los suscriptores, que van a menos. Yo sigo con ustedes pero últimamente "se salen" con lo que están produciendo. Las vivencias de una pija de mierda que se hace llamar marquesa o no sé que mierdas".

Sin embargo, las redes están opinando sobre que la pedida de matrimonio de su pareja Íñigo Onieva a Tamara Falcó podría ser una tapadera para sacar una nueva temporada de su documental y para reflotar los flojos datos de audiencia que ha tenido en Netflix.