Pasapalabra es, desde hace años, uno de los concursos más importantes de la televisión en abierto. No en vano durante años estuvo triunfando en Telecinco conquistando la última parte de la tarde. Una sentencia del Tribunal Supremo obligó hace varios meses a la principal cadena de Mediaset a dejar de emitir este formato que por aquel entonces presentaba Christian Gálvez. Fue entonces cuando Antena 3 apostó por su compra y fue una decisión más que acertada. No en vano tener tanto ese programa como El Hormiguero ha hecho que las noticias de Vicente Valleés que se emiten antes y después de estos programas de tanto éxito sean lo más visto del día.

Una de las claves del éxito del concurso son sus invitados. Está claro que la cantidad de famosos que pasan por las mesas naranjas y amarillas son un gran reclamo para los espectadores. Pero sobre todo, son muy llamativos los eternos duelos entre Orestes Rafa, dos chicos que están a punto de llevarse un bote millonario.

Orestes, un burgalés de 25 años licenciado en filología (aunque estudiante de filosofía en la actualidad) es todo un prodigio en lo suyo. El concursante nos ha brindado momentos muy tensos, en los que su valentía y humildad han quedado retratadas. De hecho, muchos espectadores lo tildan de "ser demasiado buena persona".

Por el otro lado está Rafa, un sevillano de 32 años, periodista y muy amante de la lectura y de la música. Mucho más estratega que su rival, Rafa ha conseguido acumular más victorias que el burgalés desde que recaló por segunda vez en Pasapalabra, lo que lo convierte en el concursante con más probabilidades de alzarse con el codiciado bote.

precisamente, fue el sevillano quien ganó en el rosco el pasado martes después de varios días yendo a la silla azul, quedándose a una palabra de hacerse con el codiciado bote. El presentador lo anunciaba antes de que fallase la última respuesta que le quedaba: "¡Son 1.822.000 euros!".