Alberto Chicote y su equipo de "Pesadilla en la cocina" han vuelto a la carga. El célebre programa de La Sexta ha regresado a la televisión tras unos años de impasse. En el programa del 1 de diciembre, segundo de la nueva temporada, fue rodado en un restaurante de Sevilla. Para sorpresa de muchos, las críticas de los últimos clientes que pasaron por el establecimiento no pueden ser mejores.

El Palomo, como así se llama el establecimiento, está en pleno meollo de la capital hispalense, en el barrio de la Macarena. Se trata de una típica taberna andaluza con más de cuatro décadas de historia que es regentada por dos hermanos mellizos -Antonio y Lorenzo- que ahora tratan de dar el testigo de la casa a Cristina, hija del primero. En este contexto y ante la deriva que ha alcanzado el negocio, la familia ha decidido llamar al equipo de "Pesadilla en la cocina".

El establecimiento, por lo que adelanta el equipo, no solo tenía problemas con el personal y la gestión. Había otros más "comunes" en los programas del popular chef, como la suciedad, las cucarachas y la mala gestión de las emociones en momentos de tensión.

Sin lugar a dudas, el paso de "Pesadilla en la cocina" ha sido beneficios para El Palomo. O, al menos, eso es lo que se entiende al ver las últimas críticas de los comensales. Muchos valoran con cinco estrellas al establecimiento por lo visto en el programa. "Se trata de gente muy humilde", afirman.

También los hay que afirman que las elaboraciones que salen de las cocinas de El Palomo está muy ricas.

El formato cumple diez años de historia y éxito en laSexta y estrena nuevas entregas de la octava temporada, regresó a la cadena de Atresmedia TV con un gran estreno, 8,2% de cuota y 985.000 espectadores, superando a su directo competidor, y obteniendo datos por encima de la media de su anterior temporada.