Pasapalabra no pasa por sus mejores momentos. Tras batir todos los récords de audiencia., el formato ha recibido un toque de atención.

La Audiencia de Barcelona ha ordenado a Antena 3 dejar de emitir "El Rosco", prueba estrella de su concurso televisivo "Pasapalabra", al entender que no es la titular de los derechos de propiedad intelectual de ese espacio.

En una sentencia, que no es firme, la sección quince de la Audiencia de Barcelona estima el recurso presentado por la sociedad holandesa MC&F Broadcasting Production and Distribution C.V, que reclamaba ser titular de los derechos sobre la prueba final del concurso, y revoca la sentencia del juez mercantil que permitió a Antena 3 seguir emitiendo "El Rosco".

La resolución es fruto de la demanda que MC&F Broadcasting Production and Distribution C.V presentó en un juzgado de lo mercantil frente a las compañías ATRESMEDIA e ITV, en la que exigía que se reconociera la propiedad intelectual del formato "El Rosco", se prohibiera su emisión y se la indemnizara por daños y prejuicios.

La demanda se enmarca en los litigios que se mantienen desde hace años en los tribunales los derechos de propiedad intelectual del popular concurso televisivo, que ya en 2019 dio pie a que el Supremo obligara a Telecinco a cancelar el programa.

Pasapalabra es, desde hace años, uno de los concursos más importantes de la televisión en abierto. No en vano durante años estuvo triunfando en Telecinco conquistando la última parte de la tarde. Una sentencia del Tribunal Supremo obligó hace varios meses a la principal cadena de Mediaset a dejar de emitir este formato que por aquel entonces presentaba Christian Gálvez. Fue entonces cuando Antena 3 apostó por su compra y fue una decisión más que acertada. No en vano tener tanto ese programa como El Hormiguero ha hecho que las noticias de Vicente Vallés que se emiten antes y después de estos programas de tanto éxito sean lo más visto del día.

Sin embargo, en el último rosco de Pasapalabra, Orestes volvió a hacer historia. Empezó acertando del tirón 22 aciertos, lo que dejó a todos los presentes sin palabras. En el siguiente turno, Orestes se quedó a una palabra que vale 1.840.000 euros. No acertó, pero tras escuchar la respuesta correcta, explicó que "la tenía estudiadísima".