En el ojo del huracán mediático desde hace 10 días por su affaire con Jorge Pérez, Alba Carrillo está sobrepasada y no puede más. Así, después de confesar en un directo de Instagram con las reporteras Adriana Dorronsoro y Leticia Requejo que su hasta ahora amigo es "un empotrador", la modelo no ha soportado la presión y su cuerpo ha dicho 'basta'.

Este martes la colaboradora iba a ir a 'Fiesta' para seguir revelando detalles de su noche de amor con Jorge, pero apenas dos horas antes del inicio del programa, y superada por la situación, comunicaba por teléfono que no solo no estaría en plató ese día, sino que había decidido no hablar más de este tema.

Muy nerviosa, y con un ataque de ansiedad, Alba habría acudido a urgencias de un hospital madrileño y en estos momentos estaría refugiada en su casa, intentando buscar la manera de zanjar de una vez por todas la polémica sin que su trabajo se resienta por ello.

A su lado en todo momento, su madre, Lucía Pariente, a la que hemos visto este miércoles haciendo varios recados y a la que le hemos preguntado cómo se encuentra la modelo tras tomar la determinación de no volver a hablar de Jorge y dejar plantado a su programa.

Tranquila, y lanzando besos, la exconcursante de realities ha esquivado las preguntas sobre el estado de salud de Alba y con un enigmático "perdona miamor, no estoy para eso", ha dejado en el aire si su hija está bien y qué hay de cierto en que tuvo que acudir al hospital con una crisis de ansiedad.

Mientras tanto la colaboradora guarda silencio y todavía no se ha pronunciado sobre su llamativa ausencia en 'Fiesta' por lo sobrepasada que está tras hacer públicos los detalles más íntimos de su encuentro sexual con Jorge.