First Dates cuenta con un elemento esencial para enganchar a la audiencia temporada tras temporada y ser una fuente inagotable de contenido: el amor. Si bien no siempre surge la llama entre los que se presentan en las citas a ciegas, a menudo salta la sorpresa y resulta que, de repente, dos personas que estaban hechas la una para la otra acaban encontrándose en el restaurante del amor.

Carlos Sobera, presentador del programa desde sus inicios, ha sido testigo de incontables encuentros que no siempre han salido bien. Por su restaurante del amor han pasado auténticos personajes con aficiones, gustos y preferencias de lo más variadas, que han causado una verdadera sorpresa en sus acompañantes durante la cita. De las tantas personas que pasan por el restaurante del amor, muchos de ellos arrastran gustos un tanto extraños que no se encargan en ocultar, ya que forma parte de su personalidad.

En este caso, Montse se quiso mostrar tal y como es, lo que causó ciertos inconvenientes en su encuentro. La comensal llegó al programa explicando que no había tenido suerte en el amor, al igual que su perra. A Fran, sin embargo, le gustó desde el primer momento y le atrajo el misterio que le transmitía. Una vez en la mesa, empezaron a conocerse un poco más entre ellos. Fran explicó a Montse que toca el saxo, toca el piano y canta en eventos musicales. “El mundo del espectáculo yo lo veo más como que “hoy gano y mañana no” y esto no me va porque a mí me va más que tenga su propia nómina”, contó Montse posteriormente fuera de la cita. 

La cosa pareció cambiar después de mantener una conversación sobre salud en la que Fran mencionó que había pasado el covid. “¿Te vacunaste?” se lanzó a preguntar Montse, a lo que Fran contestó que sí. Ella, sin embargo, confesó que no lo había hecho: “No creo en el covid”. Fuera de cámaras confesó que “sí que hay momentos en los que pienso que fue verdad, pero en otros se colapsó todo y se paró el mundo y no es normal”. Fran replicó a su compañera  : “Tienes que creer. Yo sí tengo los informes médicos y todo. No creo que sea otra cosa. Conozco un montón de gente que me ha dicho lo mismo que tú”. Montse le contestó que “claro, para algo están los científicos”. Fuera de cámaras, Fran contó que en su momento los médicos no le dieron muchas esperanzas. “Cuando mis amigos me dicen que no creen les pregunto que entonces qué es lo que he tenido yo. Os vais a inventar la enfermedad cuando tengo los informes y todo”.