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Ni detergente ni suavizante: esto es lo que tienes que usar para lavar las toallas y que queden suaves y esponjosas

A menudo también nos equivocamos en la temperatura del agua

Este sencillo método produce toallas aún más suaves y limpias

Este sencillo método produce toallas aún más suaves y limpias

Alejandra Carreño

Si lavas las toallas con suavizante, directamente "te las estás cargando". Lo dice Isabel Llano, más conocida como Isasaweis (con medio millón de seguidores en Instagram), que en sus redes sociales tiene consejos para todo. Y también para lavar toallas y conseguir que salgan de la lavadora más suaves y esponjosas.

Las toallas, debido a su uso diario, acumulan humedad, suciedad y, en algunos casos, residuos de productos como jabones y cremas. Por lo tanto, seguir un procedimiento adecuado de lavado es esencial para prolongar su vida útil y asegurar su funcionalidad.

Selección del programa de lavado

Para comenzar, es crucial elegir el programa de lavado adecuado en la lavadora. La mayoría de las lavadoras modernas ofrecen ciclos específicos para tejidos delicados, pero el ciclo ideal para toallas suele ser el de "algodón" o "intenso", dado que las toallas generalmente están compuestas de este material. Estos ciclos permiten el uso de agua caliente, lo cual es beneficioso para eliminar bacterias y residuos difíciles.

Temperatura del agua

Aquí está otro de los grandes errores que cometemos. No se lavan en frío a 30 grados. Se recomienda utilizar agua a una temperatura de 40 a 60 grados. ¿Por qué? Esta temperatura ayuda a eliminar eficazmente los gérmenes y las bacterias, sin deteriorar las fibras del tejido. Sin embargo, es crucial seguir las recomendaciones del fabricante de las toallas y de la lavadora para evitar posibles daños.

Cantidades de detergente

El uso de detergente debe estar ajustado a la carga de la lavadora y a la cantidad de toallas. Es importante no excederse en la cantidad de detergente, ya que un exceso puede dejar residuos en las fibras. Pero no hay que usar suavizante.

"¿Te encanta añadir suavizante cuando lavas tus toallas porque quedan super suavitas y huelen superrricas? ¡Pues no lo hagas, que te las estás cargando!", advierte Isasaweis. Y este es el motivo: "El suavizante crea una película sobre las toallas que hacen que no sequen. ¿Te ha pasado que te estás secando y secando y parece que la toallas no seca? Pues es por culpa del suavizante".

¿Qué hay que hacer entonces? Echar media taza de bicarbonato de sodio en el cajón del detergente. Así de sencillo. "El bicarbonato ayuda a suavizar las prendas y además, elimina los malos olores. Y si queremos que huela rico, una vez seca podemos utilizar un spray para ropa de un olor que nos guste". Isasaweis da un último consejo: "Por cierto, nada de suavizante con la ropa deportiva. Estropea las fibras y hace que no se absorba el sudor".

Separación y carga de la lavadora

Es esencial separar las toallas de otras prendas para evitar que se mezclen residuos o pelusas. Además, no se debe sobrecargar la lavadora, ya que esto puede comprometer la efectividad del lavado y el enjuague. Una carga excesiva también puede dañar la lavadora a largo plazo.

Secado adecuado

El secado es otro aspecto vital en el cuidado de las toallas. Una vez finalizado el ciclo de lavado, lo ideal es utilizar una secadora para maximizar la esponjosidad de las toallas. Se recomienda secarlas a temperatura media para prevenir el encogimiento y el desgaste. Si se opta por secar al aire, es preferible hacerlo en un área bien ventilada y sin exposición directa al sol, para evitar rigidez y decoloración.

Almacenamiento

Por último, es importante almacenar las toallas de manera adecuada. Deben estar completamente secas antes de guardarlas para evitar humedad y malos olores. Lo ideal es colocarlas en un lugar fresco y seco, preferiblemente dobladas para maximizar el espacio y mantenerlas en buen estado.

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