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Pasapalabra da un triste adiós a uno de los momentos más queridos y esperados del programa

Novedades en el concurso de Antena 3

Pasapalabra da un triste adiós a uno de los momentos más queridos y esperados del programa

Pasapalabra da un triste adiós a uno de los momentos más queridos y esperados del programa

Parece mentira pero ya ha pasado casi un mes desde que se entregó el mayor bote de la historia de Pasapalabra. Rosa Rodríguez saborea las mieles del éxito como ganadora del mayor bote en la historia de Pasapalabra. No obstante, los 2.716.000 euros conquistados son fruto de mucho sacrificio, de mucho estudio y de poco tiempo libre. Quizá por eso, entre sus consejos a los futuros concursantes, destaca "honestidad y paciencia".

La coruñesa, en una entrevista centrada en sus aficiones, revelaba que desde que empezó a concursar leía "más bien poco, por no decir casi nada". "Estás intentando absorber toda la información con la que te cruzas", explicaba, por lo que sentía que tenía que estar quedándose con todos los datos: "Nombres, palabras nuevas..., y al final eso hace que ni disfrutes de la lectura ni que absorbas realmente la información". Manu y Rosa han sido los protagonistas de un duelo legendario en Pasapalabra que ha durado más de 300 programas. Sus nombres quedarán por siempre marcados en la historia del concurso pese a que, finalmente, haya sido ella quien se ha hecho con los 2.716.000 euros, el bote más grande de la historia. La rivalidad ha terminado aquí, pero Manu se puede ir más que satisfecho y orgulloso de haber dejado huella para siempre en el programa. El concursante ha asegurado que ha sido la experiencia de su vida y ha reconocido que se va con la cabeza bien alta tras haber dado "todo lo que tenía".

Ahora es el turno de Javier y Alejandro. Este último se ha convertido en el rival a batir tras ser el concursante más longevo en la nueva era post Rosa. El rosco siguen la silla azul está al acecho y los invitados vienen y van. Pero hay un detalle que ya formara parte de la historia del programa y que no volverá. Se trata de los poemas de Manu a la hora de despedir al grupo de famosos que les acompaña cada tres programas. Y es que Manu ha dejado otra huella inolvidable que echarán de menos tanto los espectadores como los invitados, y también Roberto Leal. Se trata de su vena poética.

Desde el principio, Manu demostró su afición a los juegos de palabras. Poco a poco, lo fue demostrando con unos ingeniosos versos que dedicaba a los invitados en el momento de despedirles antes de jugar El Rosco. Lo convirtió en tradición, en un clásico que despertaba las sonrisas de los protagonistas de esos guiños y el asombro de todo el público. Gracias al tío de Manu, sabemos que "ese don de la palabra le viene del abuelo". Rafa Toral también recuerda cómo empezó todo durante los viajes largos, en concreto en un viaje a Cuenca: "Tenía que hacer una rima consonante con cada pueblo que pasábamos, fuese el que fuese"

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