07 de abril de 2008
07.04.2008

La antorcha está que arde

l Más de 30 detenidos en Londres al paso del fuego olímpico lDos activistas pro Tíbet intentaron apagar la llama con extintores y uno estuvo a punto de arrebatarla

07.04.2008 | 02:00

Activistas protibetanos trataron de boicotear ayer, en Londres, el periplo de la antorcha olímpica de Pekín 2008 en protesta por la represión china en El Tíbet. Hubo más de 30 detenidos tras un recorrido salpicado de incidentes. Dos de los manifestantes trataron de apagar la llama con extintores y otros intentaron arrebatársela a quienes la portaron por las calles londinenses.

Londres, Efe


La antorcha de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 llegó ayer al pebetero tras un accidentado recorrido por un Londres con nieve y fuertemente vigilado ro la Policía, que no logró evitar que cientos de activistas protagonizaran numerosos incidentes en protesta por la represión china en el Tíbet. El balance no fue el propio del acto festivo-deportivo que suele ser el periplo del fuego de Olimpia, en este caso por la ciudad que organizará los Juegos en 2012. Dos personas fueron arrestadas tras haber tratado de apagar la llama con unos extintores y al menos otros treinta manifestantes protibetanos fueron también detenidos por protagonizar distintos altercados durante el recorrido.


Desde el principio del trayecto se registraron incidentes con manifestantes que protestaban por la represión china en el Tíbet, donde el pasado jueves se informó de la muerte de ocho personas en un tiroteo contra monjes y civiles en la provincia de Sichuan. Dos personas intentaron apagar la llama con extintores cuando la antorcha pasaba por Ladbroke Grove, pero fueron reducidos por la Policía.


La tensión fue una constante durante el paso de la llama por la capital británica. Algunos manifestantes protestaron en las cercanías del estadio de Wembley, mientras otro activista intentó arrebatar la antorcha avalanzándose sobre la presentadora de la BBC, Konnie Huq. Llegó a hacerse con el fuego olímpico pero fue reducido por la Policía.


Los temores se dispararon cuando la embajadora de China en Reino Unido, Fu Ying, portó la antorcha a su paso por Chinatown. El primer ministro británico, Gordon Brown, recibió la antorcha a las puertas de su residencia oficial, en el número 10 de Downing Street, un gesto criticado por los activistas opuestos a la represión de las autoridades chinas en el Tíbet.


Las autoridades británicas habían tratado de blindar Londres para evitar cualquier tipo de protesta. Más de 2.000 agentes de la Policía se habían replegado por todo el recorrido de la llama, que ha viajado de la mano de atletas y personalidades desde Wembley hasta Greenwich (Sureste), pasando por un total de diez barrios londinenses en una ruta de 49 kilómetros. Al acabar su periplo británico, con una fiesta en la cúpula de Greenwich coronada por una actuación de las «Sugababes», la antorcha, que llegó el sábado a Londres procedente de San Petersburgo (Rusia), partirá hacia París.

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