08 de mayo de 2008
08.05.2008
El Trasluz

Palop y la justicia

08.05.2008 | 02:00
Palop y la justicia

Al juez López Palop, que entiende en las causas por violencia machista (o doméstica, o pasional, o de género, o como quiera llamarse esa modalidad criminal que se ceba con las mujeres), se le pone un nudo en la garganta cada vez que tiene noticia de que un miserable ha freído a tiros o ha cosido a puñaladas a su ex pareja. «¿Será un asunto de los míos?», piensa entonces. Y es que sus asuntos están empantanados por falta de personal y de medios como, por lo demás, los cientos de miles de asuntos, procedimientos y pleitos de todos los juzgados españoles. O dicho de otro modo: el buen juez López Palop sabe y denuncia que los que por dejación de la justicia deberían estar presos y están sueltos, los que deberían estar alejados de su víctima y están cerca, y los que deberían estar controlados y están incontrolados pueden andar rumiando un asesinato o, lo que es peor, cometiéndolo, sin que la justicia, a la que la víctima acudió en demanda de auxilio, se lo estorbe ni se lo impida.


La mayor prueba de que la democracia española es más ficticia que real, más nominal que efectiva, es que la educación y la justicia, esto es, la cultura y el derecho, le importan al poder, permítaseme la expresión, una mierda. Si le importaran, los chicos sabrían hacer la O con un canuto, siquiera eso, en vez de hozar en los albañales del consumo, la toxicomanía, la ignorancia y la pereza. Y en cuanto a la justicia, las víctimas de todo -de atropello, de ultraje, de sevicia, de despojo, de estafa...- no vivirían en la actual situación de desamparo por la precariedad, la indigencia casi, de la administración de justicia. Importa mucho, al parecer, la economía y si España se rompe o no se rompe con los estatutos de autonomía, pero muy poco que las únicas riquezas que merecen la pena, la que garantiza la seguridad de las personas y la que se emplea en habilitar un futuro más ilustrado y mejor para nuestros hijos, se desdeñan. Y desdeñándolas es como España se rompe -así, sí- todos los días. Al juez Palop le va a dar, si el Gobierno no lo remedia, un síncope, y entonces los españoles se quedarían sin un amigo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine